París (EFE).- Veinticuatro familias francesas han denunciado este martes en París al Estado y a varios grupos industriales por el escándalo de las leches infantiles contaminadas con la toxina cereulida.
Los querellantes se quejan de que, transcurridos más de dos meses desde que los primeros productos contaminados fueran retirados del mercado francés, solo dos leches en polvo están siendo objeto de análisis oficiales, en el marco de investigaciones penales en Angers y Burdeos a raíz de la muerte de dos bebés.
Conflicto de intereses en la investigación
De acuerdo a la información recopilada este martes en una investigación de la cadena pública Radio France, muchas familias reclaman que se extiendan los análisis a otros productos para poder establecer una relación entre su consumo y las hospitalizaciones o episodios prolongados de enfermedad de sus hijos.
Privados hasta la fecha de esa posibilidad, 24 familias agrupadas en el colectivo Intox’Alim presentaron esta nueva denuncia, en la que acusan al Estado y a las grandes empresas implicadas de poner en peligro deliberadamente la salud pública, de mantener en el mercado productos peligrosos, de causar lesiones involuntarias y de obstaculizar la manifestación de la verdad.
Los demandantes describen cómo después de haber puesto en conocimiento de las autoridades francesas episodios de enfermedad de sus hijos tras consumir productos de marcas como Nestlé, no obtuvieron respuestas.
Solo en algún caso, fueron contactados por la empresa, que les pidió los productos afectados para realizar análisis, en vez de someterlos a exámenes independientes.

Para la abogada de las familias de este caso, Nathalie Goutaland, «este procedimiento plantea serios problemas» porque «al pedir a los padres que devuelvan los preparados a Nestlé, la empresa se encuentra al frente de una investigación sanitaria que le concierne directamente».
«Y lo que es aún más preocupante, esta medida cuenta con el apoyo de las autoridades», lamentó la letrada, citada por Radio France.
Cinco fábricas afectadas en Francia
El escándalo de las leches infantiles afecta a empresas a nivel mundial, como Nestlé, Danone, Lactalis, Vitagermine, Granarolo o Hochdorf, que han tenido que retirar productos del mercado en Francia y en otros países, como España.
Las leches habrían resultado infectadas por altas tasas de cereulida a través de aceites enriquecidos con ácido araquidónico, una materia prima contenida en la leche y que fue abastecida, según los primeros indicios apuntados por las autoridades francesas, por la empresa china Cabio Biotech.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, hay cinco fábricas afectadas en Francia.
Además de esta nueva denuncia y de las investigaciones penales por la muerte de dos bebés, a finales de enero la oenegé Foodwatch interpuso también otra denuncia junto a ocho familias afectadas.
El Gobierno francés, a raíz de este escándalo, decidió rebajar el límite permitido de presencia de la toxina cereulida hasta los 0,014 microgramos por kilogramo, en lugar de 0,03.