Un joven pasea mientras mira su móvil. EFE/Javier Belver

Más de la mitad de los adolescentes españoles conoce a alguien que se ha autolesionado

Madrid (EFE).- Más de la mitad de los adolescentes españoles conoce a alguien que se ha autolesionado, según un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos, que revela hasta qué punto esta conducta forma parte del entorno relacional juvenil y confirma que la adolescencia es el periodo de mayor vulnerabilidad.

Los investigadores recuerdan que las autolesiones no suicidas no implican necesariamente una intención de acabar con la vida, sino que suelen estar relacionadas con la dificultad para regular emociones como la ansiedad, la tristeza, la rabia o la angustia.

El trabajo, realizado por el grupo de investigación COMKIDS de la Universidad Rey Juan Carlos, se basa en 1.303 encuestas realizadas a menores adolescentes y jóvenes universitarios entre 2025 y 2026.

Para los expertos, las autolesiones no suicidas han dejado de ser una conducta desconocida para convertirse en una realidad cercana para miles de jóvenes españoles: nueve de cada diez adolescentes de entre 14 y 17 años saben identificar qué son y se eleva al 99 % entre los universitarios.

El 52 % de los menores y el 79 % de los estudiantes de entre 18 y 30 años aseguran conocer a alguien que se ha autolesionado en algún momento de su vida.

Detalle de un grupo de personas vistas a contraluz.
Detalle de un grupo de personas vistas a contraluz. EFE/Wael Hamzeh

El estudio ‘Toma asiento para saber sobre autolesiones y redes sociales. Informe sobre la opinión de adolescentes y jóvenes en España’ muestra que la adolescencia es el periodo de mayor vulnerabilidad. El 71 % de los universitarios que conocen un caso sitúan el inicio de la conducta entre los 14 y los 17 años.

Descenso progresivo de la edad de inicio

Sin embargo, casi uno de cada cinco afirmó que comenzaron antes de los 14, un dato que refuerza la preocupación por el descenso progresivo de la edad de inicio, indican los investigadores.

Uno de cada cinco adolescentes reconoce haber recibido en su teléfono imágenes relacionadas con autolesiones, enviadas en muchos casos por amigos, pero también por conocidos e incluso de desconocidos; entre los universitarios, el 17 % afirma haber estado expuesto a este tipo de contenido.

Además, el 20 % de los menores admite haber buscado activamente información o publicaciones sobre autolesiones en redes sociales, una proporción que duplica la registrada entre los universitarios.

Este consumo no implica necesariamente promoción de la conducta, pero sí evidencia que las redes sociales se han convertido en espacios donde el fenómeno circula, se comenta y, en ocasiones, puede normalizarse, inciden los expertos.

La mayoría de los jóvenes se muestra favorable a una mayor regulación: el 90 % de los adolescentes y el 95 % de los universitarios consideran que debería existir un control más estricto sobre los contenidos relacionados con autolesiones en plataformas digitales.