Santander (EFE).- El estudiante de Medicina santanderino Miguel Añó, creador de contenido y divulgador sobre deporte y salud en redes sociales donde acumula unos 40.000 seguidores, defiende el deporte como la «medicina del futuro» y busca acercar el ejercicio a la sociedad a través de sus vídeos.
El deportista de 22 años, que está a un año de obtener su título de médico, tiene ya el de entrenador personal, varios artículos publicados en medios como ‘Men’s Health’, además de haber completado pruebas como el ‘Ironman 70.3’, triatlones de distancias más cortas o una ultramaratón.
Tanto mostrando sus propios entrenamientos o retos deportivos como compartiendo datos curiosos o estudios de salud, este futuro médico, conocido como Inprodoctor, pretende «motivar a la gente a salir a la calle y moverse», como incide en una entrevista con EFE.
Miguel Añó (Santander, 2003) asegura que hay que empezar a hacer deporte «desde ya», no esperar a ser mayor o tener alguna restricción, porque avisa de que entrenar fuerza es «imprescindible» tanto para envejecer mejor como para recuperarse de una lesión.
Celebra que los doctores pauten cada vez más deporte como una medicina, porque lo reivindica como un medicamento «increíble», que «hay mil formas de tomarlo» y se puede «tomar todo lo que se quiera».
Acercar el deporte
Añó comenzó a crecer en las redes sociales tras sufrir un atropello, contando su recuperación física y mental a través de entrenamientos y rehabilitación.
Cuando se recuperó de sus lesiones, empezó a compartir su preparación para un ‘Ironman 70.3’, una de las modalidades más duras de triatlón, que tenía previsto hacer antes del accidente.
«Me di cuenta de que tenía la suerte de poder hablar con profesionales de varios ámbitos, sobre todo médicos, y me gusta poder transmitir lo que aprendo en esas conversaciones privilegiadas. Por eso se me ocurrió compartirlo en redes. Con que lo vean dos personas y les ayude a mí me vale», afirma.
Si bien cuando comenzó en redes respaldaba todos sus vídeos con citas concretas de estudios e informes, ahora habla o divulga de temas que ha aprendido y que son fáciles de transmitir para él porque, en un mundo con «tanta información», prefiere compartir desde su propia experiencia y formación como médico.
Miguel Añó aboga por «simplificar al máximo» la información científica pero respetando la rigurosidad y entiende que ponerle cara a su proyecto humaniza la información y hace que su público reciba el mensaje de otra forma.
Vivir su deporte
Respecto al crecimiento del contenido sobre deporte en redes y la «moda» de correr o hacer pruebas, Añó cree que «lo más peligroso» son las comparaciones, porque la gente pierde el miedo a enfrentarse a una maratón que es «muy exigente».
«Cada uno tiene que vivir su deporte, sin meterse prisa de más y estando preparados. Lo más importante es tener cuidado, hacer un ‘checkeo’ básico de salud y recurrir siempre a profesionales», subraya.
El deportista sostiene que tiene «mucho cuidado» con lo que sube a redes y opina que lo que más puede inspirar a los seguidores son los vídeos del deporte del día a día.
Para Añó, su perfil en redes es un espacio en construcción para que cuando complete su formación y acumule experiencia tenga un público con el que compartirla y al que poder ayudar.










