La médica española María Neira
La médica española María Neira. EFE/Villar López

María Neira, primera española candidata a dirigir la OMS: Hay que recuperar a EE.UU. para que la Organización vuelva a ser Mundial

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Adaya González |

Oviedo (EFE).- La doctora María Neira, la primera española candidata a dirigir la OMS, está convencida de que, para que vuelva a ser Mundial, la Organización debe recuperar a Estados Unidos, y ella va a esforzarse para que así sea, tratando de convencer al país: «Lo que nos une, que es la salud, es más fuerte que lo que nos separa», argumenta.

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La epidemióloga ha recibido la propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores «muy agradecida» por el «reto importantísimo» que se le ha encomendado, y también «privilegiada» de ser uno de los cinco nombres a suceder a Tedros Adhanom en mayo de 2027, comenta en una entrevista con EFE tras participar en el 24 Congreso Nacional Farmacéutico.

A diferencia de los otros cuatro -Hans Kluge, propuesto por Bélgica y actual director regional de la OMS para Europa; Hanan Balkhy, de Arabia Saudí, directora de la oficina de la OMS para el Mediterráneo Oriental; Hanan Mohammed Al-Kuwari, exministra de Salud de Qatar, y Budi Gunadi Sadikin, ministro de Salud de Indonesia-, ella cree que aporta una visión «muy global».

La exdirectora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS ha hecho «clínica en un hospital sofisticado», pero también ha trabajado en un campo de refugiados, en situaciones de guerra y en «muchísimas misiones humanitarias».

En España puso en marcha la Agencia de Seguridad Alimentaria, y en la OMS, donde ingresó a principios de los 90, se ha acostumbrado a «pelear en el sentido amable de la palabra» por sacar resoluciones que «cuesta mucho, mucho esfuerzo» sacar.

A las mujeres las juzgan con mayor dureza

Pero además es que está «genuinamente convencida de lo que la OMS puede hacer». «A mí me mueve la pasión, el convencimiento de que la salud global es la misión más bonita que podemos tener en el mundo», asegura.

De ser finalmente elegida, sería la novena persona que dirige la OMS, la tercera mujer; cree que la escasa presencia femenina en la cúspide «es un reflejo más» de los tiempos actuales y que «en cualquier otro organismo, seguramente es parecido, incluso peor», como Naciones Unidas, que siempre ha estado gobernada por hombres.

No obstante, piensa que las mujeres deben llegar a puestos de responsabilidad por sus «capacidades y cualidades y porque sea totalmente merecido», porque si no, luego van a ser juzgadas con mayor dureza.

«Mi filosofía de campaña es el principio de Arquímedes: dame un punto de apoyo y un palo y moveré el mundo. Si te lo crees y tienes con qué y si empujas, tienes oro en tus manos. Yo quiero invertir ese oro y que nos dé los mejores resultados para la salud de las personas», afirma.

La salud no tiene que ver con la nacionalidad

Neira dirigiría la OMS en uno de los momentos más delicados para el organismo sin la presencia de Estados Unidos, que oficializó su salida en agosto.

«Es una ausencia que hay que volver a recuperar porque se llama Organización Mundial de la Salud y todos los países tienen que estar representados», subraya.

Y va a empeñarse para que la OMS «vuelva a ser mundial» tratando de convencer a EE.UU. de una idea: «Lo que nos une, que es la salud, puede ser mucho más fuerte que lo que nos separa».

Su salida coincide además con el auge de los mensajes anticientíficos de la ultraderecha, a los que Neira opina que hay que responder con «las agendas positivas», tratando de «traer de vuelta» a todos aquellos que «por razones ideológicas, partidistas, o simplemente por ignorancia, tengan informaciones inadecuadas».

«¿Cómo? Diciéndoles: ‘tú no crees en la importancia de reducir la contaminación del aire, entonces convénceme tú a mí de que respirar aire contaminado es bueno».

Este tipo de mensajes también han puesto en la diana a la población migrante, como la que entró a Ceuta, a la que se les ha acusado de «traer enfermedades» y poner en peligro la salud de los españoles.

 María Neira.
María Neira. EFE/ Ricardo Maldonado Rozo

A lo que Neira rebate: «Esas personas migrantes hasta hace dos meses no lo eran. Sus condiciones de salud no tienen nada que ver con el estado legal», otra cosa es cuando se vive «en condiciones de higiene precarias o con un sistema de vacunación más pobre o malnutrición, pero eso no tiene que ver con la nacionalidad».

El cambio climático, principal amenaza para la salud

El cambio climático es, sin duda, una de las grandes amenazas para la salud global; en España, se manifiesta especialmente con el calor extremo, que cada año causa miles de muertes.

Sobre ello, Neira insiste en que hay que preparar las ciudades, que es donde se concentra el 70% de la población, con «más zonas verdes, con un cierto tipo de plantas y árboles, crear algún refugio climático y también hay que cambiar horarios laborales», los materiales empleados en la construcción o la reducción de vehículos privados.

«Lo que está claro es que tenemos que adaptarnos de todas las maneras al cambio climático, eso sí es irreversible, pero no lo es el que podemos trabajar en combatir sus causas con intervenciones que promueven la salud», concluye.