Celia Agüero Pereda | Muriedas (EFE).- El alcalde de Camargo, Diego Movellán (PP), asegura que en 2023 tomó la decisión de que su sitio y su compromiso «es cien por cien con Camargo», en un momento en el que encara el último año de legislatura y ya piensa en ese futuro electoral tras tres años de gestión al frente del Ayuntamiento.
Movellán, que gobierna con mayoría absoluta -11 de los 21 concejales del Ayuntamiento-, afirma que él siempre ha querido ser regidor de Camargo, porque quiere «contribuir y ser útil para la transformación que necesita el municipio».
La Agencia EFE en Cantabria inicia con el alcalde de Camargo una serie de entrevistas, que se publicarán a lo largo del mes de mayo, para conocer, a través una decena de regidores municipales, cómo han pasado estos tres años de legislatura y cuál es la visión municipal para las elecciones de 2027.
Diego Movellán recuerda su primer mandato como alcalde de su municipio tras las elecciones de 2011, y como no logró volver a serlo en 2015, a pesar de ganar en esos comicios, por un pacto entre el PSOE, el PRC, IU y Ganemos Camargo.
En las elecciones de 2019 no se presentó porque asumió una responsabilidad en la dirección nacional del PP -fue diputado en el Congreso-, pero en 2023 regresó y logró la mayoría absoluta, porque Movellán recuerda que cuando ha concurrido a unas elecciones a la Alcaldía de Camargo ha conseguido siempre el doble de apoyos que el siguiente partido más votado.
Sobre lo que puede ocurrir en mayo de 2027, Movellán espera tener el apoyo suficiente para no depender de pactos o de otros partidos, aunque reconoce que «no tiene miedo».
La oposición «en el banquillo»
«La izquierda tiene que estar un tiempo en el banquillo», sostiene Movellán sobre el partido que lidera la oposición, el PSOE, y que cuenta con ocho concejales, mientras que PRC tiene uno y otro Vox.
Sostiene ese argumento, porque asegura que cuando regresó a la Alcaldía en 2023, el Ayuntamiento estaba en una situación de «colapso administrativo», con servicios básicos sin contratos actualizados y áreas clave sin regularizar, como la limpieza viaria, la recogida de basuras o el suministro de agua.

«No había ningún contrato puesto al día», apostilla Movellán, quien añade que también la Policía Local atravesaba dificultades con una plantilla reducida y agentes preparando oposiciones para otras administraciones.
Pese a ese punto de partida, defiende que su equipo de gobierno (PP) se ha centrado en la gestión diaria sin convertir la situación heredada en el eje del discurso político, porque «no era momento de contar lo mal que estaba el Ayuntamiento».
Una administración «más lenta»
Asegura que en esta legislatura se ha avanzado, sobre todo, en la mejora de los servicios públicos y la seguridad ciudadana, con más presencia policial en los pueblos del municipio y con actuaciones visibles como la renovación de los contenedores de residuos.
Y avanza, además, que en los próximos meses espera cerrar la adjudicación de contratos clave como la limpieza viaria, la recogida de basuras y el suministro de agua.
Movellán reconoce que la administración es hoy «más lenta que hace años» y que eso ha condicionado los tiempos de ejecución de esos contratos de servicios, porque «lo que antes se hacía en seis meses ahora tarda casi tres años».
De cara al último año de legislatura, señala como prioridad culminar los proyectos en marcha, especialmente en infraestructuras, servicios públicos y transformación urbana.
Entre ellos, menciona las mejoras en instalaciones deportivas, proyectos como la renaturalización del parque Lorenzo Cagigas o de la Cros, en Maliaño, así como la reforma del centro cultural La Vidriera o la cubrición de las vías a su paso por el centro urbano de Maliaño-Muriedas.
El alcalde cree que el trabajo realizado durante esta legislatura será valorado por los vecinos y tendrá su repercusión en las urnas en las próximas elecciones municipales.










