Fermín Cabanillas I Sevilla, (EFE).- ¿Qué pasaría si un Domingo de Ramos, en Sevilla, hubiese, además de procesiones, un Betis-Sevilla y elecciones generales? Es el punto de partida de ‘Derbi de Ramos’, una obra de teatro que lleva al humor los tópicos de la capital andaluza, cuyos responsables afirman que “no solo funciona, sino que sirve para reírnos de nosotros mismos”.
José Manuel Rodríguez y Alberto Maldonado son los actores que dan vida a Salvador y Curro, dos sevillanos que se ven obligados a pasar juntos más tiempo del que quisieran en un día con la ciudad llena de acontecimientos, dando lugar a una serie de conversaciones en las que “el humor, sobre todo” manda en el teatro, como sostiene Maldonado.
Tal es el trabajo de los actores para explotar los tópicos de una ciudad como Sevilla que hasta han ido modificando el guion original, con el fin de incluir a última hora una referencia a la polémica suscitada el pasado verano por los fallidos trabajos de restauración de la imagen de La Esperanza Macarena, como explican en una entrevista con EFE en el Cartuja Center, teatro hispalense donde estarán el 23 de noviembre y el 4 de diciembre.
Un continuo trabajo de renovación
Alberto Maldonado afirma que el trabajo de renovación del guion es continuo, y todo el eco que tuvo la restauración de la virgen sevillana ha sido llevado también a las voces de los actores: “Es una cosa que ha ocurrido, es un hecho que la Virgen apareció así, de esa manera”, recuerda, y comenzó a plantear cómo meterlo en el guion, hasta encontrar una fórmula, “un guiñito”, que asegura que no puede contar, pero que duda “que ofenda a nadie”.
Todo comienza un domingo en el que pasa de todo en Sevilla. Dos personas, “un cofrade y un bético muy bético, van a votar a un colegio electoral porque son elecciones generales y, por lo que sea, se quedan encerrados” y se ven obligados a pasar el día completo los dos juntos, “perdiéndose cada uno de los dos su mayor pasión”, resume Rodríguez.
Recuerda el mismo actor que comedias como ‘Derbi de Ramos’ son “muy necesarias, cada vez más”, sobre todo en una sociedad como la actual: “Yo no sé si es porque ahora ocurren más que antes o porque ahora tienen más repercusión al tener muchos más medios por los que informar, pero vivimos con una desgracia diaria”, enfatiza José Manuel Rodríguez al justificar que el teatro de comedia es un valor en alza.
Y asegura que “hace falta que uno se pueda reír tanto de esas desgracias como de su propia vida”, porque una persona “trae ya mucho encima cargado del día a día, y necesita esos momentos de comedia para poder reírse, evadirse un poco de todo y y disfrutar de la vida”, y aboga por potenciar citas culturales en las que el humor sea el dominante.
«Sabemos reírnos de nosotros mismos»
Alberto Maldonado va más allá: “Menos mal que sabemos reírnos de nosotros mismos, porque si no, no me hubiera atrevido, no nos hubiéramos atrevido a sacar esto”, y cree que un proyecto como este sale adelante porque “Sevilla es una ciudad maravillosa que se ríe de sí misma”, y en su caso se ha hecho algo como esta obra, que “no es nada ofensiva”.
“Lo que hemos hecho es coger nuestras tradiciones. Yo soy súper cofrade, y José es súper bético, con lo que ¿cuáles son nuestros tópicos?”, y con todo ello se ha montado la base de ‘Derbi de Ramos’, con las cosas que se hacen “en un estadio o viendo una cofradía”, pero, sobre todo, “con un humor muy blanco, que, hasta ahora, no ha ofendido a nadie”.
Con todos estos condicionantes, Salvador y Curro se suben a las tablas del teatro sevillano, y preparan citas en otros puntos, donde, afirman los actores, estudian las costumbres locales para adaptar sus diálogos al público, en un continuo proceso de adaptación de tópicos al humor, siempre con tonos blancos y rebajando la crispación general. EFE