Dos niños del oeste del Sáhara juegan en un campo de refugiados en Tinduf.
Dos niños del oeste del Sáhara juegan en un campo de refugiados en Tinduf. EFE/Mohammed Messara

Escolares de Sevilla se vuelven periodistas en Tinduf para mantener el vínculo con los saharauis

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Christian Afonso |

Sevilla (EFE).- Escolares de cuatro colegios de la provincia de Sevilla se han convertido en periodistas que han visitado los campamentos refugiados de Tinduf (Argelia) con el objetivo de establecer un diálogo horizontal con la infancia del lugar en pro de la sensibilización y el fortalecimiento del vínculo entre los pueblos español y saharaui.

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El proyecto ‘Periodistas escolares 2030. Por una escuela con cultura de paz’ nace de la mano de la Asociación de Amistad por el Pueblo Saharaui de Sevilla (AAPSS) por la necesidad de construir un diálogo entre la infancia sevillana y la saharaui, reforzando el vínculo entre ambos territorios a través del futuro y la construcción de una cultura de paz.

En conversación con EFE, la coordinadora del proyecto, Carmen Cuadrado, explica que la intención es que estos siete niños y niñas de sexto de Primaria de colegios de Palomares del Río y Mairena del Aljarafe pudieran conocer al máximo la realidad del refugio y de la infancia que en él habita.

Para ello, el programa estuvo cargado de actividades y visitas encaminadas a este objetivo. Por ejemplo al hospital, a las instalaciones de la radiotelevisión saharaui, o desde donde se coordina la ayuda humanitaria por parte de la Media Luna Roja. Otras relacionadas con la sostenibilidad agrícola e hídrica, a la Escuela de Cine y a la Escuela de Arte. Así como a los centros educativos de los niños y niñas de Tinduf.

Una mujer del oeste del Sáhara camina por un campo de refugiados en Tinduf, al suroeste del desierto de Argelia. EFE/Mohammed Messara/ARCHIVO

Campaña de sensibilización

Más allá de la experiencia vivida por estos siete escolares, el proyecto, financiado por la Agencia Andaluza para la Cooperación Internacional y el Desarrollo de la Junta, también contemplaba una primera fase a modo de campaña de sensibilización y aprendizaje entre el alumnado de quinto de primaria de los tres centros escolares de Palomares participantes.

En general, ha indicado Cuadrado, consideran que el impacto «ha sido súper positivo» para todos los escolares participantes. Si bien ha admitido que quienes pudieron ir hasta el sur de Argelia a vivir en primera persona la realidad de los refugiados saharauis han profundizado mucho más.

«Ellos han vivido el día a día de la población refugiada, han ido a los colegios, hemos vivido con la población, escuchado el idioma y han visto su personalidad y lo inhóspito del refugio. Y ahora el reto es que lo cuenten, que lo integren en su círculo», ha ahondado la coordinadora del proyecto.

Durante el viaje, se convirtieron en periodistas escolares para dar a conocer la realidad saharaui. Crearon contenido audiovisual para las redes sociales del proyecto en el que también han participado los niños y niñas refugiados.

El proyecto final del viaje fue la grabación en directo de un pódcast. En él los escolares sevillanos y los saharauis conversaban entre ellos, se contaban anécdotas y se hacían preguntas sobre las realidades de ambos territorios. Un material que es accesible para todo el mundo en las redes sociales de AAPSS.

Solidaridad horizontal y mirada descolonizadora

¿Cómo surge este proyecto de periodistas escolares? Carmen Cuadrado cuenta que lo hizo en base a la idea de «descolonizar la mirada» del llamado primer mundo, o norte desarrollado, respecto a las necesidades y la solidaridad con los países subdesarrollados.

Para ello entienden que la mejor forma es establecer un diálogo de igual a igual entre las infancias de los países desarrollados y de aquellos en situación más comprometida, para que exista una «solidaridad horizontal» y no vertical, basada en la opinión de «pobrecito, tenemos que ayudar». Y que todo ello llegue desde temprana edad, cuanto antes.

Pese a todo, reconoce que los escolares experimentaron un «impacto» al llegar a los campamentos de refugiados. A pesar de que ya partían de la formación previa sobre cómo se vivía allí.

«Les ha sorprendido la adaptación del pueblo a aquellas condiciones, cómo los niños están allí felices, pensaban que no serían como ellos. Viven una realidad muy diferente, con muchas carencias, pero vivían su normalidad», afirma Cuadrado.

Al final, no dejan de ser niños y niñas. Con más o menos, pero con las mismas ilusiones e inquietudes que cualquier otro. Y eso transmitirán ahora a sus compañeros de toda Andalucía estos periodistas escolares. EFE