Salvador Ruiz I Benalmádena (Málaga), (EFE).- Un perito ha descubierto, en una maleta comprada en un rastro malagueño, una llave que dice que es de época nazarí, que puede pertenecer a una de las torres o un calabozo de la Alhambra y que estaba junto a unos planos de este conjunto monumental de Granada.
José Antonio Fernández, perito judicial en arqueología y escritor, ha asegurado a EFE que hace unos años adquirió en un mercado de segunda mano de Benalmádena (Málaga) la maleta con esos planos de 1886 y que, organizando su trastero, examinó el interior de la valija y halló, «en un doble fondo de tela y aparentemente oculta, una pieza alargada de hierro forjado, con aspecto de varilla o pincho».
Tras investigar y buscar referencias históricas, sostiene que se trataría de una llave de época nazarí (dinastía musulmana que reinó en Granada entre los siglos XIII y XV) y destaca el contexto del hallazgo: «se encontraba en una maleta junto a documentación y dibujos vinculados a los trabajos de Manuel Gómez-Moreno, figura fundamental en el estudio y conservación de la Alhambra».
De una torre de la Alhambra
Después de un estudio comparativo de su estructura, material y forma, mantiene la hipótesis de que, «por sus características técnicas, su posible cronología y el lugar donde apareció, podría corresponder a la llave de alguna de las torres del recinto fortificado».
Este tasador de antigüedades, arqueología y obras de arte ha resaltado el parecido con la llave de la Torre de la Vela de la Alhambra y ha explicado que la ahora encontrada tiene 27 centímetros de largo, medida coincidente con las llaves del periodo nazarí y las del mencionado monumento, y que tiene la sección cuadrada.
Ha precisado que la identificación de la llave no es sencilla porque su apariencia es de un pincho, debido a que los dientes aparecen desgastados.
Recuerda que él, que es también perito calígrafo, hizo un estudio de los documentos manuscritos hallados en su día en la misma maleta y determinó que eran de Manuel Gómez-Moreno, que fue restaurador de la Alhambra, por lo que contactó con el Patronato de este monumento.
Fernández conserva en la actualidad tales planos, que llegaron a exponerse en la biblioteca municipal de Benalmádena, y asegura estar dispuesto a colaborar con cualquier institución en relación con tales documentos.
Procede de una escombrera
Además, desconoce el origen de la valija con la llave y los planos y solo sabe que el vendedor al que se la compró en el rastro le comentó que la procedencia era una escombrera de Granada y que venía del vaciado de una casa.
«Lo que le enlaza directamente con la Alhambra es que (la llave) estaba en la misma maleta donde aparecen los planos de Gómez-Moreno, para mí todo está en el mismo contexto, no tengo duda», ha incidido.
«La suma de indicios lleva al dictamen. Es una llave de época nazarí, prácticamente igual a la de la Torre de la Vela, le faltarían las dos partes de los dientes, que están corroídas, y se une a que fue encontrada junto con los planos manuscritos de Manuel Gómez-Moreno», ha indicado y, aunque cree que «había que hacer un estudio más en profundidad, probablemente pertenezca a una cerradura de la Alhambra».
José Antonio Fernández en su faceta de escritor presentará precisamente el próximo 8 de octubre en Benalmádena su segunda novela, ‘La corona de espinas’, que es la segunda parte o continuación de la que lanzó hace tres años, ‘El tasador de antigüedades’.
«Es una aventura personal de un agnóstico, John Fox, el tasador de antigüedades; una serie de viajes, de pruebas que ir adivinando, de enigmas. Y hay una secta secreta, la Hermandad del Laberinto. Es un viaje de un agnóstico que tiene que descubrir el paradero de la supuesta corona de espinas», ha relatado. EFE









