Zaragoza (EFE).- Llegar a 2040, fecha del bimilenario de la Venida de la Virgen a Zaragoza, con una Basílica del Pilar «como nunca se ha visto, como si se estrenase ese día, ex novo» es la idea del Cabildo para «el gran centro espiritual de Aragón» que este lunes ha inaugurado la restauración de la cúpula Regina Patriarcharum, pintada por Ramón Bayeu en 1782.
Impulsada por Fundación Ibercaja, que ha financiado al completo los trabajos que se han desarrollado durante los últimos siete meses, la restauración integral de la cúpula ha recuperado su riqueza artística y cromática y su calidad pictórica, además de descubrir nuevos detalles sobre su ejecución y conservación y ha sacado a la luz la policromía original de la linterna, oculta durante décadas bajo repintes.
Restauración pictórica de la cúpula y las pechinas
La intervención ha incluido la restauración pictórica de la cúpula y las pechinas, la intervención en la linterna y el chapitel y nuevas soluciones técnicas para garantizar la conservación futura de «una de las piezas más significativas de la Basílica del Pilar», según ha asegurado el arzobispo, Carlos Escribano, para lucir en todo su esplendor dentro del proyecto Pilar 2040.

Junto a Escribano han estado presentes en la presentación de esta rehabilitación el presidente y el director general de Fundación Ibercaja, Amado Franco y José Luis Rodrigo, respectivamente, el restaurador del Cabildo, Isaac González, y el director de comunicación, José Antonio Calvo, entre otros.
El arzobispo ha resaltado que la capilla forma parte del «extraordinario programa pictórico que rodea la Santa Capilla» y ha agradecido la «generosidad de Fundación Ibercaja» que, en su 150 aniversario, ha querido ser el primer mecenas del plan Pilar 2040 y asumir íntegramente el coste de la intervención, valorada en 600.000 euros.
Franco, por su parte, ha resaltado que con la restauración y nueva iluminación de la cúpula se puede contemplar «su colorido, su belleza y la capacidad de expresión de las figuras», al tiempo que Fundación Ibercaja cumple su compromiso y demuestra que sigue apoyando la conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico zaragozano.
2040 en el horizonte
Un compromiso que, con el horizonte de 2040, año del bimilenario de la Venida de la Virgen, «sigue vivo», ha asegurado.
Las próximas intervenciones en la Basílica podrían llevarse a cabo en una de las dos cúpulas más próximas a esta, Regina Sanctorum Omnium o Regina Virginum, según ha indicado el técnico de restauración Isaac González, aunque la elección dependerá de su estado de conservación.

Por su parte, Calvo ha indicado que en los próximos meses se acometerá la rehabilitación de la torre de Santa Leonor, mientras que en el interior del templo se ha restaurado la capilla de San Joaquín, se ha presentado la nueva iluminación de la Santa Capilla y del altar mayor, así como la de los dos murales laterales de este, ‘La toma de Granada’ y ‘El milagro de Calanda’.
Entre las grandes obras pendientes ha citado la cúpula central, del siglo XIX, que precisa una intervención «no urgente» pero que figura entre los propósitos del Cabildo y la mayor actuación material será la de la Santa Capilla, «una bombonera» donde se conserva la talla de la Virgen, que también deberá restaurarse, junto con toda la parte superior, estucos y mármoles.
Todo ello, ha recordado, se integra en un plan director en el que trabajan el arquitecto de la basílica, Javier Ibargüen, con la idea de llegar a 2040 «con un Pilar como nunca se ha visto».










