Arrecife (Lanzarote) (EFE).- El fotógrafo Carlos de Saá (Fuerteventura, 1973) inaugura este viernes, y hasta el 6 de junio, en el centro cultural El Almacén (Arrecife) la exposición ‘Vacío’, compuesta por 19 fotografías y una proyección que muestran la ausencia humana en el paisaje majorero durante el confinamiento por el Covid-19.
Para el fotógrafo, salir a tomar imágenes durante aquellos días fue como “volver al hogar”, a una Fuerteventura de casi 30 años atrás, sin apenas gente, con espacios vacíos. De hecho, en la proyección se suceden otras fotografías similares del autor, de los años noventa, en las que era aún era posible retratar un paisaje desnudo.
“Aunque para mucha gente el paisaje de la isla pueda ser desolador, nosotros en Fuerteventura demandamos o buscamos esos espacios, en los que no hay casi nadie”, señala De Saá a EFE.
“El contraste es grande porque ahora, a cualquier punto de la isla al que vayas, hay gente”, añade. Hoy, esas mismas fotos “son imposibles de hacer”.

En las fotos de ‘Vacío’, los únicos testigos vivos que aparecen son las aves y las cabras. Hay bares, barcos, bares, chiringuitos o hamacas, y también están la arena, el cielo y el mar.
Lo que no imaginaba el autor es que estas fotografías tengan ahora “una lectura tan diferente” a la de hace seis años, ni que iba a haber “un cambio tan radical” en la multiplicación de personas, de turistas, en los espacios naturales de la isla.
“Parecía que íbamos a tener más cordura”, asegura. “Ahora no hay un palmo de terreno donde no haya presencia humana, y nosotros necesitamos esos espacios vacíos, son necesarios”, destaca el autor.
De Saá añade que la exposición “trata de reflexionar sobre nuestro paisaje, sobre la huella que quedó cuando nos fuimos”, y en ella “hay muchas referencias al turismo y a cómo quedan los elementos relacionados con el turismo cuando la naturaleza se va apropiando de ellos”.
En la exposición hay textos de María Valerón y Juan Darias. Este último escribe que “el verdadero viaje es aprender a mirar. La belleza desoladora del vacío nos devuelve la mirada y nos lleva de la mano hacia el pasado, el presente y el futuro, hacia la melancolla, el absurdo y la distopía. Porque estamos como el paisaje, agredidos, abandonados, en la incertidumbre”.
El consejero de Cultura del Cabildo de Lanzarote, Jesús Machín, señaló durante la inauguración que la exposición muestra el territorio “desde otra perspectiva”.
“Espero que sirva para reflexionar lo que tenemos actualmente o hacia dónde tenemos que ir, que creo que no es en la dirección de cuanto más mejor, sino cuanto menos, siempre mucho mejor”, señaló. EFE










