Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- España no se negará a asistir en Canarias al crucero neerlandés que ha sufrido un posible brote de hantavirus durante una travesía por el Atlántico Sur porque lo considera su obligación humanitaria, porque hay españoles a bordo y porque los hospitales de las islas «están preparados».
«Tengamos tranquilidad y confianza en nuestro sistema sanitario. Todo se hará bajo la guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS)», ha señalado a los periodistas el delegado del Gobierno en la comunidad autónoma, Anselmo Pestana, que en ese momento estaba pendiente de que el organismo de Naciones Unidas pidiera apoyo.
.@WHO is working closely with Member States and a ship’s operators in response to suspected cases of hantavirus detected onboard a cruise liner.
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 3, 2026
WHO is facilitating medical evacuation of two symptomatic passengers, conducting a full risk assessment, and supporting affected… https://t.co/nNzEmEdxbw
Casi al mismo tiempo que hacía estas declaraciones, la OMS confirmaba desde Ginebra (Suiza) que planea que el crucero vaya a las Islas Canarias.
«Trabajamos con las autoridades españolas, que acogerán al barco, así lo han comunicado: llevarán a cabo una investigación exhaustiva, una investigación epidemiológica completa, una desinfección total del barco y, por supuesto, evaluarán el riesgo de los pasajeros que se encuentran a bordo», ha asegurado la directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias, Maria Van Kerkhove.
Este martes, el crucero MV Hondius se encuentra fondeado con 147 personas a bordo frente a Praia, la capital de Cabo Verde, cuyo Gobierno le ha negado la entrada a sus puertos.
La OMS ha elevado a siete las personas afectadas por este posible brote de hanta, un tipo de virus que suele transmitirse de las ratas a las personas por el contacto directo con los roedores o sus excrementos. Entre los siete casos, dos ya confirmados en laboratorio, están los de las tres personas que han fallecido.
Pestana ha explicado que el ministerio de Sanidad y el Gobierno canario están pendientes de las necesidades que le transmita la OMS, para coordinar la asistencia que sea precisa.
«Canarias y España están preparadas para estos temas. Tenemos un sistema de salud robusto, capaz de afrontar ese reto», ha añadido.
«Si nos toca asumir ese rol, se asumirá con la confianza en un sistema público robusto, importante, que funciona, que ha afrontado retos importantes sin mayores problemas o con los mismos problemas que cualquier otro sistema de salud avanzado», ha razonado.
El delegado del Gobierno en Canarias ha subrayado que en la voluntad de ayudar al crucero no solo pesa que «hay 14 españoles a bordo», sino también el convencimiento de que «negarse sería una especie de omisión del deber de socorro». «Hemos de ser solidarios», ha abundado.
Pestana ha apuntado que las islas no solo tienen hospitales de primer nivel, sino que además cuentan con una capacidad logística aérea que facilitará que los pasajeros de crucero salgan hacia sus países de origen una vez que sean atendidos y se considere oportuno.
La empresa que fleta el crucero, Oceanwide Expeditions, ha precisado que a bordo del MV Hondius hay ciudadanos de 23 nacionalidades, entre pasajeros y tripulantes. El grupo más numerosos es el de filipinos, con 38; seguido por los británicos, con 23; los estadounidenses, con 17; y los españoles, con 14.
Pestana ha enfatizado que se tomarán todas las medidas precisas «para afrontar ese reto con el mínimo riesgo o con ningún riesgo para la población de Canarias».
Por parte del Gobierno canario, su vicepresidente, Manuel Domínguez, ha corroborado que sus hospitales están listos, si bien ha pedido garantías de que el crucero será atendido en condiciones de seguridad para el resto de la población.
«Vamos a exigir todas las garantías posibles para que se atienda a las personas que están en riesgo, pero también para que quienes vivimos en esta tierra no suframos ningún tipo de perjuicio», ha dicho Domínguez a los periodistas en Santa Cruz de Tenerife. EFE










