La Laguna (Tenerife) (EFE).- Cáritas Diocesanas de Tenerife atendió el año pasado a 12.466 personas, un 16,5 % menos que en 2024, pero la entidad alerta de que se ha normalizado la precariedad y son más graves las situaciones de exclusión, ya que el sinhogarismo ha aumentado en un 70 % en los últimos cinco años.
Son datos correspondientes a la memoria de Cáritas provincial presentada este martes por el obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, y por el director de la entidad social de la Iglesia en Santa Cruz de Tenerife, Juan Rognoni, quien ha reclamado «un nuevo pacto social donde las personas estén en el centro» de la acción.
Además, Rognoni ha reclamado políticas públicas valientes y sostenidas, no sólo de carácter asistencial, para que «nadie quede descartado» por la precariedad laboral y en el acceso a la vivienda, al tiempo que el obispo Eloy Santiago ha calificado de «alarmante» las cifras de sinhogarismo y de exclusión social, y ha pedido «no mirar para otro lado».
Rognoni ha atribuido el descenso global en las cifras de personas atendidas por Cáritas a lo largo del año pasado al fin de la emergencia derivada de la erupción del volcán Tajogaite en La Palma y al acceso a las ayudas de las diferentes administraciones, como el ingreso mínimo vital, la renta canaria de ciudadanía y el bono social, además de la subida del salario mínimo.
Sin embargo, ha continuado el representante de Cáritas, se sigue constatando una “cronificación de la pobreza” en la provincia y “respuestas insuficientes” de las administraciones públicas, para añadir que en 2025 se prestó atención a 3.625 hogares, en los ue había 2.250 menores.
«La precariedad se ha normalizado y deja a muchas personas a un paso de caer en la exclusión, y esta memoria muestra que el crecimiento económico no se ha traducido en cohesión social, pues la vulnerabilidad se alarga en el tiempo», ha continuado.
De hecho, en el área de Vivienda e Inclusión Social Cáritas acompañó a 3.522 personas, un 5% más que el ejercicio anterior y de ellas, 215 fueron atendidas en alguno de los ocho recursos alojativos para personas en situación de sin hogar que gestiona la entidad en Tenerife y La Palma.
En esta misma línea, los datos recogidos por Cáritas refrendan la tendencia al alza en los últimos años de las personas en situación de sin hogar atendidas por el proyecto de Unidades Móviles de Atención en Calle en ambas islas, y en 2205 se acompañó a 1.376 personas en situación de sin hogar, un 70% más que hace cinco años.
En este ámbito el proyecto «Base 25» de prevención del sinhogarismo atendió a 1.887 personas el año pasado, entre las que había 527 menores de edad, con un equipo multidisciplinar que asesora e interviene socio-jurídicamente y desde el empleo a personas y familias afectadas por desahucios y ejecuciones hipotecarias, entre otras.
Con respecto a los perfiles de beneficiarios, la mayoría de las personas atendidas fueron mujeres (en torno a un 65%), y a medida que se acerca el fin de la vida laboral se localizan situaciones de mayor vulnerabilidad, pues las personas de entre 45 y 60 años representan casi el 60% de los usuarios de la acción de Cáritas.
Asimismo en el programa de empleo participaron total de 1.173 personas, de las que 297 lograron un trabajo, y dentro del proyecto de desintoxicación y deshabituación alcohólica “Drago” se atendió a 195 personas, de las cuales el 37% recibió el alta terapéutica.
Cáritas contó en 2025 918 voluntarios, el 80% mujeres, y obtuvo unos recursos cifrados en 9.004.892 euros, de los que casi el 70 por ciento procede de fondos públicos y el 30 por ciento restante de aportaciones privadas provenientes de donantes particulares, fundaciones, empresas y colectas parroquiales del primer domingo de mes.
El 92,58% de estos recursos, esto es 8.372.337 euros, se destinó a la acción social y a los distintos proyectos y programas de la entidad. EFE










