Experto analiza el papel de la mujer en la construcción de la paz
El profesor de Historia Medieval de la Universidad de Castilla-La Mancha y experto en historia de la paz, Óscar López, reflexiona sobre la construcción de la paz. EFE/Ismael Herrero

Un experto reivindica el rol de la mujer en la construcción de la paz

Diego Albaladejo Álvarez |

Toledo (EFE).- «La paz es femenina», no sólo porque tradicionalmente se la haya representado como una mujer sino también por el papel que las mujeres han jugado como «constructoras de paz», de manera que para alcanzarla hace falta «un poco menos de testosterona».

Esta reflexión la ha formulado el profesor de Historia Medieval de la Universidad de Castilla-La Mancha y experto en historia de la paz, Óscar López, quien ha defendido que «las mujeres tienen un papel fundamental en la concepción de la paz», que a su entender no se ha resaltado lo suficiente.

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En una entrevista con la Agencia EFE con motivo del Día Internacional de la Paz, López ha destacado que la irenología -disciplina que estudia la paz- analiza actualmente la función de la mujer como constructora de paz, ya que «desde la antigua Roma han tenido un papel fundamental como mediadoras, en el ámbito público y en el privado».

Ha advertido de que hay «muchas ideas preconcebidas y mucha testosterona», y ha apuntado que desarrollar la paz «tal vez requiere un poco menos de testosterona».

Construir algo nuevo de forma pacífica, «un proceso para un mundo mejor»

López, también decano de la Facultad de Humanidades de Toledo, ha explicado que la paz supone «construir algo nuevo de forma pacífica» y ha subrayado que no es «un fin, sino un proceso para un mundo mejor», por lo que ha establecido diferencias sobre una paz ‘estática’ y una ‘dinámica’, en la que «todos queremos vivir».

Ha rechazado la concepción de la paz como una ‘ausencia de guerra’ y ha matizado: «En todo caso sería lo contrario a la violencia; y aún así es una visión bastante limitada».

Los primeros estudios sobre la paz surgen después de la Primera Guerra Mundial, pero en los años 60 del pasado siglo se llega a una conciencia de que «las sociedades deben educarse en paz».

Entonces surge la denominada ‘sociología de la paz’, en la que se establece una ‘paz positiva’ que busca la construcción de un mundo «basado en el consenso, en la resolución pacífica de los conflictos».

Una paz «imperfecta» y «dinámica»

El profesor ha desechado una mentalidad que asume la paz como «algo utópico, idílico», y ha argumentado que la paz ha de ser «imperfecta» y que el objetivo «no es llegar a un nivel maravilloso», sino «vivir en sociedades donde haya un consenso, los problemas se puedan resolver poco a poco y no haya grandes conflictos».

Ha recalcado que «la paz siempre se tiene que construir; en cuanto se deja de construir, desaparece», y ha aludido al aforismo latino ‘Si vis pacem para bellum’ – Si quieres la paz, prepara la guerra- para recordar que «tienes que estar preparándote para lo que pueda venir, tienes que estar alimentando la paz, preparándote para las circunstancias peores».

En cualquier caso, López ve difícil desarrollar una conciencia pacífica en una sociedad impregnada por la violencia en todos sus ámbitos, como el cine, los cómics o la televisión, y ha puesto ejemplos como Astérix y Obélix, el Coyote y el Correcaminos, Rambo o los superhéroes del cine que ejercen la violencia o incluso matan.

La paz «al margen de la Historia»

Algo que se extiende al ámbito académico, en el que ha citado al filósofo y psicólogo William James para afirmar que «la Historia es un baño de sangre», ya que esta disciplina se ha explicado y abordado siempre a través de los conflictos.

«Otra cosa es que la paz sea aburrida», ha ironizado López, que ha cuestionado: «¿Hemos ido alguna vez a ver alguna película o serie sobre la paz? No; la paz es un protagonista al margen de la Historia, lo histórico es la violencia, la guerra, el 11-S, la Primera Guerra Mundial…».

En este sentido, agrega que «cuando hay paz, no hay historia» y ha lamentado que no existan apenas asignaturas sobre la paz en el ámbito universitario y que «nunca se habla del papel de los grandes pacificadores».

«No puedo ser optimista. Creo que tenemos mucho más conocimiento de lo que es la paz desde el punto de vista teórico (…) pero el problema que hay es que ahora hay mucha más violencia cultural a través de todo tipo de redes sociales, comentarios en Internet, la propia pornografía que existe por todos sitios… Esa violencia cultural se transfiere a la violencia estructural en las instituciones, y de ahí a que pase a una violencia física, hay un paso», ha dicho el decano de Humanidades.

11-S como «catalizador histórico»

Sobre el efecto del 11-S, del que se acaban de cumplir 25 años, López ha apuntado que ha sido un «catalizador histórico, que ha acelerado procesos que ya existían», como la globalización o sentimiento de «contestación» a Estados Unidos por su reacción tras los ataques.

Para López, quizá la mayor influencia del 11-S ha sido la de generar una sociedad «más presentista y más consumista» porque «de repente, el mundo entero se dio cuenta de que tu vida podía cambiar mañana» y eso ha llevado a querer «aprovechar el día de hoy».

Por ello ha aseverado que aunque el 11-S «parecía que iba a cambiarlo todo, visto con perspectiva, no ha cambiado tanto»; es decir, «no fue un punto y aparte, fue algo que hizo que continuase más rápido una dinámica que ya venía».