Presentación de la iniciativa del Museo Nacional Del Prado y la Diputación de Zamora "En un lugar que renace" que muestra quince réplicas de algunas de las obras más conocidas de la pinacoteca nacional. EFE/Mariam A. Montesinos

Arte que surge de las cenizas: grandes cuadros del Prado en la zona de incendios de Zamora

Alberto Ferreras |

Villardeciervos (Zamora) (EFE).- El fuego que el verano pasado devastó y vació la comarca zamorana de Sanabria ha dejado paso a la vegetación pero también al arte que brota de las cenizas: un Goya cerca del lago de Sanabria, un Velázquez antes de acceder al parque natural o un Greco y un Tiziano junto al Centro del Lobo.

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Hasta quince réplicas de las obras más emblemáticas del Museo del Prado se reproducen a escala real y en alta calidad ‘En un lugar que renace’, la exposición inaugurada este jueves por la pinacoteca nacional y la Diputación de Zamora que este verano acerca el arte a un entorno de gran belleza paisajística.

El Presidente del Real Patronato del Museo Nacional Del Prado, Javier Solana (2d); el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez (2i), y el director de Comunicación y Asuntos Corporativos, Carlos Chaguaceda (i), en la presentación de la iniciativa. EFE/Mariam A. Montesinos

El poder de la Cultura

«Los incendios son un drama, una lacra que debemos combatir y nosotros intentamos aportar nuestro granito de arena, no tenemos ni brigadas forestales, ni de reforestación, ni maquinaria pero sí algo muy poderoso que es la cultura», ha declarado a EFE el jefe de Comunicación del Museo del Prado, Carlos Chaguaceda.

Las réplicas se han instalado en trece pueblos de las comarcas de Sanabria y La Carballeda que en el pasado han sufrido los incendios y en la capital zamorana, donde ‘La lucha de san jorge y el dragón’, de Rubens, rememora esa combate contra el fuego como punto de partida de una ruta por pueblos de la denominada España vacía.

En Villardeciervos, donde fue hace cuatro años cuando los grandes incendios asolaron el municipio, ahora presumen de que, perdiéndose entre sus callejuelas declaradas conjunto histórico artístico, puedan toparse con el célebre cuadro de Las Hilanderas de Velázquez.

El Presidente del Real Patronato del Museo Nacional Del Prado, Javier Solana (2d); el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez (2i), y el director de Comunicación y Asuntos Corporativos, Carlos Chaguaceda (i), entre otros, presentan en rueda de prensa la iniciativa del Museo Nacional Del Prado y la Diputación de Zamora «En un lugar que renace». EFE/Mariam A. Montesinos

Una de sus vecinas, Antonia Matellán, reconoce que para ella es un privilegio vivir frente al lugar donde se ha colocado la réplica del óleo porque abre la ventana y se encuentra «con una belleza que es una manera de defender la cultura muy bonita».

Para Julia Alonso, veraneante en el pueblo, también es «un orgullo» poder ver de cerca Las Hilanderas junto a su estancia vacacional.

La idea ha surgido por el deseo del Museo del Prado de estar cerca de aquellos lugares que sufrieron grandes catástrofes, como ocurrió el año pasado en otra muestra similar en pueblos afectados por las riadas en Valencia.

El presidente de la Diputación de Zamora detalla que entre las obras expuestas para devolver la mirada a unos paisajes naturales que pese a los incendios conservan su inconfundible belleza figuran cuadros de Fra Angelico o Durero, entre otros, con el fin de que el turismo se vea reforzado y sean «un acicate y un revulvsivo para visitar» la zona.

Pintora en la corte de Felipe II

En Santa Cruz de los Cuérragos, una remota aldea de La Raya fronteriza con Portugal en la que en invierno se ven más lobos que las seis personas que hay censadas, el trazo pictórico estos días es femenino, de la renacentista italiana Sofonisba Anguissola, cuyo retrato de Felipe II asoma entre la cuidada arquitectura tradicional.

El alcalde de Manzanal de Arriba, Nazario Castedo, a cuyo ayuntamiento pertenece Santa Cruz de los Cuérragos, declara a EFE que la iniciativa es bien acogida y el pueblo elegido lo fue por ser conjunto enológico aunque, a modo de anécdota y en tono jocoso, señala que con la obra elegida no han acertado tanto ya que los vecinos de esa aldea son republicanos.

En cualquier caso, el arte está por encima de las ideologías y la pintura brota entre los paisajes naturales del medio rural zamorano este verano, en una original muestra que se puede ver hasta septiembre, en las calles y sin pasar por taquilla, en trece pueblos y en la capital zamorana. EFE