Óscar R. Ventana | Salamanca (EFE).- El divulgador científico salmantino Óscar Martín Mesonero se había propuesto que el eclipse total solar del miércoles fuera el más especial de los trece que ya ha contemplado y añadió un tercer anillo de diamante a los dos que pudieron apreciarse en el proceso astronómico, para pedirle matrimonio a su novia Sonia, quien le dio un rotundo ‘sí quiero’.
«Era la oportunidad única, la gente se declara en un parque, en un viaje, pero poder hacerlo delante de toda su familia y toda la mía durante el eclipse, era lo especial», ha declarado Marín Mesonero a EFE, aún emocionado por lo vivido.

Justo después del momento de oscuridad, reunió a los familiares y amigos que estaban presentes en el espacio que reservó hace años en Osorno (Palencia) y comenzó a hablar para transmitirles lo especial del momento y la particularidad de que, después de haber podido ver los dos anillos de diamante formados por el Sol y la Luna, él tenía otro anillo preparado.
Momento rodilla
Echó la rodilla al suelo y le pidió matrimonio a su pareja, quien emocionada, le dijo sí con una amplia sonrisa y con las sensaciones aún a flor de piel por lo vivido con el eclipse.
«No se lo creía porque no se esperaba que fuera ahí en ese momento justo. Muy emocionada, muy contenta, dijo que sí, así que todo bien, ya habíamos hablado de casarnos pero siempre es un paso, arrodillarse…», ha explicado.
Después llegaron las felicitaciones de los familiares, quienes en su mayoría no sabía nada de lo que tramaba, tras meses de preparativos y nervios.
Conversaciones con el Ayuntamiento de Osorno, para acceder y reservar un espacio apropiado en su término municipal, vigilantes de seguridad para garantizar que todo saldría bien, tanto para la observación del eclipse y el trabajo de filmación, como para lo que venía después, y finalmente todo salió como estaba previsto.
«Fue justo para eso, para que sea un momento íntimo de toda la familia, a parte de compartir la experiencia de un eclipse con ellos, darle la sorpresa…todo el mundo llorando porque nadie se lo esperaba», rememora.
Una pedida de videojuego también
Además de los fotógrafos que contrató para dejar plasmado este momento, también estaban en este mismo espacio representantes de la empresa de videojuegos PlayStation España, que contactaron con Martín Mesonero como divulgador científico porque buscaban imágenes para ilustrar un videojuego que precisamente tiene como hilo conductor un eclipse solar total.
La presencia de estos profesionales se la servido para contar también con imágenes de alta calidad (4K) sobre el instante que recordará siempre.
Aunque ha sido en los últimos meses cuando ha ido perfilando todo, Martín Mesonero ha recordado que fue hace más de siete años cuando comenzó a buscar localizaciones y cuando optó por Osorno, tuvo que hablar con el Ayuntamiento para la cesión del espacio, con la única preocupación de que las elecciones que hubo de por medio pudieran cambiar algo en lo planificado, según confiesa.
«Todavía no tenemos fecha», responde sobre la posibilidad de que aprovechen los eclipses de los siguientes años para dar continuidad a este vínculo, lo que descarta porque el siguiente del año 2027 lo vivirá con su ya prometida y con amigos, pero sin que en principio coincida con la boda. EFE










