Momento de un concierto del Otoño Musical Soria. EFE/Wifredo García/ARCHIVO

El Otoño Musical Soriano rompe las fronteras de la clásica para atraer a nuevos públicos

Ana Aparicio | Soria (EFE).- Más de tres décadas después de su nacimiento, el Otoño Musical Soriano afronta una nueva edición con el reto de mantener una programación reconocible, pero capaz de incorporar nuevos públicos, creadores y lenguajes musicales.

Su director, José Manuel Aceña, defiende un festival abierto a distintos géneros y generaciones, pero con la premisa de que, detrás de cada propuesta, haya «buena música», como cuenta en una entrevista con EFE.

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Más de tres décadas después de su nacimiento, el Otoño Musical Soriano afronta una nueva edición con el reto de mantener una programación reconocible, pero capaz de incorporar nuevos públicos, creadores y lenguajes musicales. Su director, José Manuel Aceña (en la imagen). EFE/ Wifredo García Álvaro

Con este objetivo, la programación de la presente edición vuelve a combinar grandes orquestas y solistas de prestigio con jóvenes intérpretes, creación contemporánea, música de cámara, propuestas para nuevos públicos y actividades como el Maratón Musical Soriano, que este año alcanza su vigésimo primera edición con cifras récord de participación.

Aceña recuerda que, cuando comenzaron a programarse conciertos de jazz o flamenco, algunas voces cuestionaban su encaje dentro del festival aunque, a su juicio, «la frontera entre géneros resulta menos relevante que la calidad de las propuestas».

En esta edición, esa apuesta por nuevos públicos tiene uno de sus principales exponentes en Rodrigo Cuevas, Premio Nacional de las Músicas Actuales, cuya propuesta mezcla tradición, folclore, cabaret y lenguajes contemporáneos.

Para Aceña, la clave pasa por mantener el criterio de calidad y utilizar esas propuestas para incorporar nuevos espectadores al conjunto de la programación y, según explica, la experiencia demuestra que parte del público que se acercó inicialmente al festival atraído por el jazz o el flamenco, «ahora es un publico fiel cada edición».

Grandes orquestas y cantera soriana

El equilibrio entre artistas consagrados y jóvenes talentos constituye otra de las señas de identidad de la programación donde una edición más, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, tendrá un papel destacado junto a grandes solistas y directores internacionales.

En este sentido, el director del festival insiste en la necesidad de mantener al mismo tiempo un espacio para los músicos jóvenes y para el talento surgido en la propia provincia, ya que una de sus vocaciones originales es «servir también como plataforma para los músicos que comienzan su trayectoria».

Este año, la Joven Orquesta Sinfónica de Soria participará en la programación con un director soriano y con la contrabajista Ana Córdoba, también vinculada a Soria y actualmente catedrática de contrabajo en el Conservatorio de Murcia, después de una trayectoria en orquestas internacionales.

Apuesta por la creación contemporánea

La creación contemporánea es otra de las líneas que Aceña considera «esencial» para entender el festival que, desde sus primeras ediciones, ha incorporado estrenos de compositores contemporáneos y mantiene la voluntad de ampliar el repertorio.

«Si la música clásica es una música viva, tiene que avanzar con el tiempo, igual que el resto de las artes», recalca el director, que insiste en que incorporar a músicos vinculados a Soria también supone reivindicar una trayectoria de talento que se ha ido construyendo alrededor del festival.

En esta edición, esa apuesta tendrá una especial vinculación con Soria a través del compositor y violinista, Jesús Ángel León, que presentará una nueva obra vinculada al homenaje a Manuel de Falla por el 150 aniversario de su nacimiento.

Además, la dimensión internacional es otra de las aspiraciones que el Otoño Musical ha ido consolidando a lo largo de su trayectoria con la incorporación a su programación de grandes orquestas y solistas internacionales, una posibilidad que Aceña atribuye en buena medida al prestigio acumulado durante décadas.

En este sentido, destaca la presencia de la Filarmónica de Frankfurt y de un solista de primer nivel como el trompetista Sergei Nakariakov, una de las figuras internacionales de referencia de su instrumento.

Para Aceña, la posibilidad de escuchar en Soria a artistas que habitualmente actúan en grandes auditorios constituye precisamente «uno de los valores de un festival de estas características», concluye. EFE