Banyoles (Girona) (EFE).- La familia Alsius, que custodiaba hasta ahora la Mandíbula de Banyoles, uno de los fósiles humanos más importantes de Europa, con entre 40.000 y 80.000 años de antigüedad, ha decidido donarla a la ciudad para que la incorpore al renovado Museo Arqueológico Comarcal, según informa el Ayuntamiento.
La pieza fue descubierta en 1887 por un picapedrero, Llorenç Roura, que advirtió del hallazgo al farmacéutico Pere Alsius, que se la llevó a su casa, donde procedió a retirar el bloque de mármol que la envolvía.
Esteve Alsius ha confirmado que habían recibido «diversos intentos» para que la Mandíbula recalase en otros lugares, pero ha especificado que la voluntad de su padre y de las generaciones anteriores era la de que se expusiese en Banyoles.
El alcalde Miquel Noguer ha agradecido el gesto «a las puertas de la renovación del Museo Arqueológico» y ha destacado la firmeza de los Alsius «pese a las tentaciones que han tenido».
Estudios sobre la Mandíbula
Otra de los integrantes de la familia, Rosa Alsius, ha explicado que, «actualmente, el Instituto de Antropología Evolutiva Max Plank de Alemania está haciendo un estudio de uno de los dientes para secuenciar el ADN».
El trabajo más completo realizado hasta el momento sobre la pieza corresponde a la investigadora Maria-Antoinette de Lumley y, recientemente, el Centro de Investigaciones Arqueológicas de Girona ha dedicado un monográfico con motivo del centenario de su descubrimiento.
Hasta 1973, se había considerado un fósil neandertal, pero se situó en la etapa de los anteneandertales a raíz del estudio de Lumley.
Las recientes dataciones por el método del Uranio-Torio sobre la roca de mármol que la recubría la sitúan en esa franja de entre 40.000 y 80.000 años.
La mayoría de investigadores coinciden en que la mandíbula pertenecía a una mujer de unos cuarenta o cincuenta años con un desgaste dental acentuado a causa de una alimentación rica en pescado seco o por masticar pieles de animales. EFE