Barcelona (EFE).- La innovación aplicada al campo, la tecnificación y los nuevos modelos de agricultura de alto valor añadido centran la apuesta de Ametller Origen ante grandes retos como el cambio climático y la falta de mano de obra, según se ha puesto de manifiesto en una jornada para poner en valor la figura del agricultor, en la que responsables de la compañía y expertos han analizado los retos y oportunidades de la agricultura del futuro.
En un acto celebrado en la finca de la Familia Torres en Pacs del Penedès (Barcelona), el cofundador de Ametller Origen, Jordi Ametller, ha abordado la situación actual del ámbito agrario.
Lo ha hecho en un evento que ha reunido varios representantes públicos, como la directora general del departamento de Agricultura y Ganadería de la Generalitat, Rosa Altisent, y el exconseller Jordi Ciuraneta, directivos de empresas del sector agroalimentario, como David Monteiro, director de negocio de frutas y verduras de Sonae, sindicatos agrarios, patronales y centros de investigación como el IRTA.
En ese marco se ha presentado ‘Cultivant el futur’ (‘Cultivando el futuro’), una serie documental sobre agricultura, una pieza que recoge la historia de cuatro trabajadores vinculados al campo y que ha servido como punto de partida para debatir sobre el estado del sector y la necesidad de impulsar la innovación, la sostenibilidad y la tecnificación.

El consumidor demanda una agricultura cada vez «más respetuosa con el medio ambiente y con mayor valor nutricional», ha señalado a EFE el director general del área agrícola del grupo Ametller Origen, Joan Simó.
«Conjugar esa creciente exigencia con las dificultades cada vez mayores para producir es, in duda, uno de los grandes retos que afronta el sector», ha sostenido Simó.
Jordi Ametller, por su parte ha defendido «a necesidad de acercar el campo a la sociedad comunicando mejor el valor de la alimentación».
En este sentido, también se ha hablado del papel que debe tener el consumidor en la transformación del sector, un rol activo cuyas decisiones de compra tienen un impacto muy importante en la transición hacia un modelo más sostenible y tecnológico.
Desde el punto de vista de la gobernanza, Ciuraneta ha defendido adaptar el modelo actual para poder cubrir las necesidades de consumo y garantizar el futuro autoabastecimiento alimentario en Cataluña, que hoy no alcanza el 40 %, ha dicho.
Tecnología aplicada al campo
Desde el uso de invernaderos que permiten parametrizar la temperatura y el ambiente para reducir la exposición de los cultivos a las condiciones climáticas externas, hasta robots capaces de eliminar malas hierbas mediante láser, la tecnología ha ampliado su papel en respuesta a los retos del sector agrario, según ha explicado Simó.
En la misma línea, Jordi Ametller, ha subrayado el papel del Agroparc del grupo como proyecto estratégico con el que la compañía busca anticiparse a los retos del futuro con un «impulso a la tecnificación y la innovación».

Con este espacio, situado entre Gelida y Sant Llorenç d’Hortons (Barcelona), el grupo busca innovar con diferentes soluciones tecnológicas aplicadas al campo, como la robótica agrícola, la digitalización y la agricultura regenerativa, además de nuevas formas de mejorar el impacto ambiental de la producción.
«El Agroparc es un gran espacio de innovación abierto de 110 hectáreas concebido como un ecosistema de experimentación e innovación en múltiples ámbitos. Estamos muy focalizados en este proyecto como motor transformador del sector», ha afirmado Simó.
El talento como motor de la transformación
Finalmente, también se ha hablado sobre la falta de relevo generacional en el ámbito agrario, una situación que, según ha señalado la copropietaria de Baró e Hijos, Montse Baró, debe «revertirse» para poder aprovechar las oportunidades que ofrece el sector.
De la misma manera, Simó ha subrayado la necesidad de atraer a dos tipos de talento para transformar el sector agrario: por un lado, profesionales vinculados directamente al campo y, por otro, perfiles procedentes de otros ámbitos como la robótica o la inteligencia artificial.
«Si no somos capaces de enamorar al talento y de que venga a implementar esta innovación, no vamos a ser capaces de cambiar nada», ha advertido Simó.
En resumen, fue una jornada imprescindible para abordar el futuro del sector, poniendo en valor la figura del agricultor y debatir sobre la necesidad de impulsar la innovación, la sostenibilidad y la tecnificación en la agricultura de hoy en día y en la del futuro.










