Barcelona (EFE).- El proyecto de presupuestos para 2026 del Govern de Salvador Illa ha superado este jueves su primera votación parlamentaria al tumbar los tres socios de investidura -PSC, ERC y Comuns- las enmiendas de retorno presentadas por cinco grupos de la oposición.
El presupuesto del Govern socialista, que incrementa en un 22,8 % el gasto respecto al último aprobado -en 2023-, hasta los 49.162 millones, prosigue así su tramitación con la previsión de que la aprobación definitiva tenga lugar el 2 de julio, si bien este calendario podría alargarse en treinta días si algún grupo solicita un dictamen no vinculante al Consejo de Garantías Estatutarias.
Primeros presupuestos de la legislatura
Si se cumple lo previsto, estos serán los primeros presupuestos de la legislatura que entrarán en vigor, después de que el ejecutivo de Illa renunciara a presentar los proyectos de 2024 y de 2025 y decidiera retirar el de 2026 que sí aprobó en febrero, dada la negativa de ERC a validarlo.
La crisis entre socialistas y republicanos se resolvió de la siguiente forma: los primeros retiraron su proyecto de cuentas y los segundos renunciaron a situar la delegación de la gestión y la recaudación del IRPF como línea roja. Además, se acordó un suplemento de crédito de 6.000 millones.

Las enmiendas de retorno, presentadas por Junts, PPC, Vox, CUP y Aliança Catalana, han sido rechazadas este jueves por la misma mayoría que votó a favor de la investidura de Illa: los 68 diputados de PSC, ERC y Comuns.
La entente presupuestaria ha sido posible pese a que el Govern ha vivido una primera mitad de año complicada en la que se han sucedido la crisis en el servicio de Rodalies y movilizaciones de sectores como el agrícola, el sanitario o el de los profesores, con un conflicto con el Departamento de Educación todavía irresuelto.
La mayoría de la investidura, reforzada
Con todo, ERC y Comuns han decidido, pese a los reproches de parte de la oposición, separar la carpeta de los presupuestos del resto de cuestiones y han acabado dando luz verde a un proyecto que hoy ha dado otro paso en el Parlament.
Una vez aprobados definitivamente, estos presupuestos para 2026 sustituirán a los elaborados en 2023 por el Govern de ERC de Pere Aragonès, que validados por los mismos grupos que ahora.
Por contra, la falta de acuerdo sobre los presupuestos de 2024 (que Comuns rechazó por los planes sobre el macrocomplejo de ocio del Hard Rock en Tarragona, un proyecto que a día de hoy sigue en un cajón) precipitó el adelanto electoral que llevó a los socialistas a recuperar el control de la Generalitat.
El pleno de la cámara catalana se reanudará esta tarde, cuando tendrá lugar un debate a la totalidad sobre la ley de acompañamiento que saldrá adelante con la misma distribución de votos.









