Rubén S. Lesmas |
Móstoles (EFE).- La localidad de Móstoles solía celebrar cada 25 de abril, día de San Marcos, una multitudinaria romería cuyo objetivo era, como tantas otras que se celebraban en primavera, implorar por la buena marcha de las cosechas, especialmente la de cereal, en un momento crucial para su desarrollo.
La romería de San Marcos sacaba a los mostoleños al campo para disfrutar del tiempo primaveral con una comida campestre en la que se consumían unas singulares roscas elaboradas para la ocasión, conocidas como roscas de San Marcos, semejantes a las monas de Pascua que se preparan en otras regiones durante la Semana Santa.

El Ayuntamiento de Móstoles ha puesto en marcha una campaña gastronómica para recuperar esta celebración tradicional, perdida en las últimas décadas, y darla a conocer a las nuevas generaciones con la colaboración de obradores y pasteleros de la localidad.
«La Rosca de San Marcos es una tradición que varios obradores de la ciudad continúan realizando y es fundamental darla a conocer a todas las generaciones. Es un baluarte más de la marca Móstoles, del que nos sentirnos orgullosos», ha destacado la concejal de Economía, Industria y Empleo, Ángeles García.
Desde esta concejalía se ha implicado a cerca de una decena de obradores y pastelerías locales en la elaboración de este dulce, al tiempo que se impulsa el consumo en el comercio de proximidad a través de la iniciativa ‘Todo está en Móstoles’.
“En San Marcos se hacía una romería y se elaboraba este dulce con lo que había antiguamente: huevos, harina, mantequilla y poco más. Se iba al campo, se hacía la asolada y luego se comía el dulce”, explica a EFE Luis Miguel, propietario de la pastelería Don Carlo, uno de los establecimientos participantes.
Receta básica en los obradores
Luis Miguel, mientras prepara este tradicional producto en su obrador fundado hace 36 años junto a sus dos hermanos, insiste en que se trata de “una receta muy básica”, pero que “merece la pena recuperar en los obradores la tradición que había antes y que se había olvidado un poco”.
Para su elaboración, que apenas difiere de la receta original, utiliza ingredientes básicos como mantequilla, harina y levadura, aunque incorpora otros como la matalauva —semilla de anís—, además de “algo de leche y poco más”.
“El huevo se cuece, se hace la masa, se coloca el huevo, se deja fermentar y se mete al horno. Es un bollo muy sencillo, teniendo en cuenta que antiguamente era lo que había”, añade.
Los vecinos y visitantes podrán obtener una rosca de San Marcos de forma gratuita tras realizar una compra mínima de 10 euros entre el 15 y el 23 de abril en alguno de los establecimientos adheridos a la campaña.
El comprobante deberá subirse a través del formulario disponible en la plataforma ‘Todo está en Móstoles’, desde donde, tras su validación, se enviará por correo electrónico un código QR único.
El código permitirá canjear una rosca de San Marcos gratuita desde este viernes y hasta el domingo 26 de abril en las pastelerías, panaderías y establecimientos hosteleros participantes.
“El Ayuntamiento ha hecho un encargo a todas las pastelerías o panaderías que las elaboran, según el precio que han dado. A nosotros nos han encargado unas 100 unidades para la entrega”, añade el propietario de Don Carlo, quien anima a los vecinos a no quedarse sin su dulce.









