Madrid (EFE).- El Ayuntamiento de Madrid instalará estaciones virtuales de Bicimad en aparcamientos próximos a las plazas de Cibeles y de Lima para reforzar la movilidad durante la visita del papa León XIV, prevista este fin de semana en la capital, y evitar el colapso de las bases situadas en las zonas de mayor afluencia.
Así lo ha anunciado este miércoles el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien ha explicado que el Consistorio habilitará estas bases temporales durante los días de la visita papal para aumentar la capacidad del sistema público de bicicleta y facilitar tanto la llegada como la salida de asistentes a los actos multitudinarios previstos.
Bases temporales para bicis
«Aparte del refuerzo necesario para las bicicletas, vamos a crear estaciones virtuales en los parkings cercanos tanto a la zona de Cibeles como de Lima para evitar que las estaciones de Bicimad se colapsen», ha señalado el regidor.
Según Almeida, estas bases temporales permitirán aumentar la disponibilidad de bicicletas en los «lugares críticos» de la visita del pontífice y facilitar el desplazamiento de quienes acudan a los eventos multitudinarios previstos en el entorno de plaza de Lima y Cibeles, tanto a la llegada como a la salida.
La medida se suma al refuerzo del sistema público de bicicletas en una red que ya supera las 600 estaciones y las 7.800 bicicletas y que en 2025 batió su récord de usuarios, con 13,2 millones de desplazamientos, según ha destacado el alcalde.
Plan de movilidad especial en Madrid
El dispositivo forma parte del plan especial de movilidad diseñado por el Ayuntamiento ante la visita papal, que el regidor ha definido como un «reto sin precedentes» para Madrid por la previsión de cientos de miles de asistentes y los cortes de tráfico previstos en distintos puntos de la ciudad.
En este contexto, el Consistorio acordó la gratuidad de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y de Bicimad entre el 3 y el 9 de junio para incentivar el uso del transporte público y reducir la utilización del vehículo privado.
Almeida ha defendido que las primeras medidas ya están teniendo efectos y ha señalado que este miércoles el uso de la EMT ha aumentado un 4 %, mientras que el tráfico privado ha descendido «de manera importante» en la capital.
El alcalde ha vinculado estos datos a la respuesta de los madrileños y a la colaboración de empresas y centros de trabajo, a los que el Ayuntamiento pidió hace diez días facilitar el teletrabajo y flexibilizar horarios de entrada y salida para minimizar desplazamientos.
«La movilidad está garantizada en la ciudad de Madrid», ha sostenido Almeida, aunque ha reconocido que las próximas jornadas serán complejas debido al avance de las restricciones de tráfico. Según ha explicado, la M-30 está absorbiendo gran parte de la carga de vehículos derivada de los cortes en el eje de la Castellana, una de las principales recomendaciones trasladadas por el Consistorio para evitar la congestión en el centro.
El lunes, jornada más complicada
El regidor ha advertido además de que el próximo lunes será una jornada «especialmente complicada» al coincidir un día laborable con múltiples desplazamientos del Papa por la ciudad, lo que obligará a cortes temporales por motivos de seguridad.
Madrid registra cada día unos 14 millones de desplazamientos, ha recordado Almeida, por lo que el reto será compatibilizar la actividad ordinaria con la presencia masiva de visitantes.
En este sentido, el alcalde ha señalado que el cierre total de la plaza de Lima comenzará esta noche y el de Cibeles se producirá mañana, mientras que los recorridos concretos del pontífice no se harán públicos por razones de seguridad.
Preguntado por las críticas sindicales sobre el dispositivo de bomberos previsto para la visita papal, después de las recientes protestas de representantes de bomberos que denuncian una dotación insuficiente para unos días de máxima afluencia, Almeida ha garantizado que el número de efectivos será «superior a un día ordinario».










