La alcaldesa pedánea de Castellar-L'Oliveral, una de las pedanías de València más afectadas por la dana de octubre de 2024, Sol Verdeguer, durante la entrevista con EFE. EFE/Ana Escobar
La alcaldesa pedánea de Castellar-L'Oliveral, una de las pedanías de València más afectadas por la dana de octubre de 2024, Sol Verdeguer, durante la entrevista con EFE. EFE/Ana Escobar

Verdeguer (Castellar): La dana enseñó que te puede pasar a ti y hay que estar prevenido

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Mónica Collado | València (EFE).- La alcaldesa pedánea de Castellar-L’Oliveral, una de las pedanías de València más afectadas por la dana de octubre de 2024, Sol Verdeguer, sostiene que esas inundaciones enseñaron una «lección de vida: te puede pasar a ti y hay que estar prevenidos para saber qué hacer».

Así lo ha señalado en una entrevista con EFE cuando va a cumplirse el segundo aniversario de una dana que, recuerda, les «golpeó muy fuerte» pero han demostrado que son un pueblo que «sabe mirar hacia delante» y destaca el apoyo «cien por cien» del Ayuntamiento de València y su alcaldesa, María José Catalá.

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La alcaldesa pedánea de Castellar-L'Oliveral, una de las pedanías de València más afectadas por la dana de octubre de 2024, Sol Verdeguer, durante la entrevista con EFE en la que sostiene que esas inundaciones enseñaron una "lección de vida: te puede pasar a ti y hay que estar prevenidos para saber qué hacer". EFE/Ana Escobar

Asfaltado, iluminación y cámaras de vigilancia

«Hemos trabajado muchísimo para transformar, para mejorar y sobre todo para ayudar a que el pueblo fuera mejor aún», afirma para detallar que han asfaltado el 99 % del pueblo y mejorado la iluminación, además de retirar el amianto de las canalizaciones, «una obra pesada y complicada pero necesaria por la salud de los vecinos».

También están limpiando alcantarillas y cada tres o cuatro meses limpian canalizaciones y acequias, en previsión de episodios de lluvias; han puesto cámaras de vigilancia en algunos puntos «para la seguridad de los vecinos» y especialmente, una en el puente, «que vigila la crecida y bajada de agua del río y que está conectada a la Central de la policía».

Estado de una de las calles de las pedanías valencianas afectadas por la dana de 2024. EFE/Ana Escobar

Reconstrucción y cuidado emocional

Para Verdeguer, «no es solo cuestión de reconstruir el pueblo sino también cuidar la parte emocional y psicológica de los vecinos y vecinas, desde el momento de la dana hasta hoy» con refuerzo de psicólogos, de forma individual y núcleos familiares y en los centros escolares: un «esfuerzo invisible», defiende.

También han integrado nuevos trámites en la Junta de Distrito para reforzar la administración, como el empadronamiento, y han impermeabilizado el 90 % de las instalaciones del colegio publico y hecho más accesibles las instalacions municipales deportivas.

Como proyectos de futuro destaca la construcción de una pasarela de bicicletas que una Castellar-Oliveral de forma directa con València, además de la mejora general de la eficiencia energética y la creación de un tanque de tormentas para desaguar aguas torrenciales «y que sean absorbidas de forma rápida y puedan llevarse directamente a las zonas correspondientes».

Un grupo de voluntarios cruza la pasarela peatonal que conecta la ciudad con pedanías y otras zonas afectadas por la dana del 29 de octubre de 2024. EFE/ Ana Escobar

Castellar, al 90 % respecto a antes de la dana

La alcaldesa pedánea asegura que aunque «queda mucho por hacer», si se comparara a cómo estaba antes de la dana, «Castellar está al 90 % recuperado».

«Creo que en reconstrucción por la dana estamos casi al 90 %. Siempre quedan cosas por hacer, pero hemos conseguido muchísimas cosas», afirma y agrega: «Tanto en la parte de obras como en la parte psicoemocional, yo creo que estamos mejor que antes de la dana, a base de trabajo, trabajo y trabajo».

A su juicio, «una buena gestión previa al año antes de la dana ha dado también un resultado doble después de la dana porque antes de este golpe tan fuerte ya se plantearon y proyectaron muchas cosas y lo hemos mejorado y le hemos dado mucho más».

Mensaje de apoyo en uno de los puentes que cruza el barranco del Poyo tras la dana de octubre de 2024. EFE/Ana Escobar

Lección de vida

«Yo creo que a raíz de la dana la gente está mucho más implicada en la seguridad. Cuando hay una alerta observo que la gente enseguida saca los coches fuera y tiene más cuidado de su familia, de sus mayores y de sus mascotas», defiende Verdeguer, aunque también cree que cuando llueve «se alteran y se ponen nerviosos».

«Hemos aprendido una lección, que te puede pasar a ti y hay que estar prevenidos. No esperar a que vengan a salvarte, sino pensar en lo que puedo hacer por mí y por los demás, es una lección de vida muy fuerte», sostiene.

En su opinión, la catástrofe de hace dos años ha marcado un antes y un después: «Antes vivíamos creyendo en la seguridad y ahora nos hemos dado cuenta de la necesidad de la seguridad, y hemos marcado unas pautas en caso de una fenómeno meteorológico adverso», concluye.