Mónica Collado | València (EFE).- La alcaldesa pedánea de Castellar-L’Oliveral, una de las pedanías de València más afectadas por la dana de octubre de 2024, Sol Verdeguer, sostiene que esas inundaciones enseñaron una «lección de vida: te puede pasar a ti y hay que estar prevenidos para saber qué hacer».
Así lo ha señalado en una entrevista con EFE cuando va a cumplirse el segundo aniversario de una dana que, recuerda, les «golpeó muy fuerte» pero han demostrado que son un pueblo que «sabe mirar hacia delante» y destaca el apoyo «cien por cien» del Ayuntamiento de València y su alcaldesa, María José Catalá.

Asfaltado, iluminación y cámaras de vigilancia
«Hemos trabajado muchísimo para transformar, para mejorar y sobre todo para ayudar a que el pueblo fuera mejor aún», afirma para detallar que han asfaltado el 99 % del pueblo y mejorado la iluminación, además de retirar el amianto de las canalizaciones, «una obra pesada y complicada pero necesaria por la salud de los vecinos».
También están limpiando alcantarillas y cada tres o cuatro meses limpian canalizaciones y acequias, en previsión de episodios de lluvias; han puesto cámaras de vigilancia en algunos puntos «para la seguridad de los vecinos» y especialmente, una en el puente, «que vigila la crecida y bajada de agua del río y que está conectada a la Central de la policía».

Reconstrucción y cuidado emocional
Para Verdeguer, «no es solo cuestión de reconstruir el pueblo sino también cuidar la parte emocional y psicológica de los vecinos y vecinas, desde el momento de la dana hasta hoy» con refuerzo de psicólogos, de forma individual y núcleos familiares y en los centros escolares: un «esfuerzo invisible», defiende.
También han integrado nuevos trámites en la Junta de Distrito para reforzar la administración, como el empadronamiento, y han impermeabilizado el 90 % de las instalaciones del colegio publico y hecho más accesibles las instalacions municipales deportivas.
Como proyectos de futuro destaca la construcción de una pasarela de bicicletas que una Castellar-Oliveral de forma directa con València, además de la mejora general de la eficiencia energética y la creación de un tanque de tormentas para desaguar aguas torrenciales «y que sean absorbidas de forma rápida y puedan llevarse directamente a las zonas correspondientes».

Castellar, al 90 % respecto a antes de la dana
La alcaldesa pedánea asegura que aunque «queda mucho por hacer», si se comparara a cómo estaba antes de la dana, «Castellar está al 90 % recuperado».
«Creo que en reconstrucción por la dana estamos casi al 90 %. Siempre quedan cosas por hacer, pero hemos conseguido muchísimas cosas», afirma y agrega: «Tanto en la parte de obras como en la parte psicoemocional, yo creo que estamos mejor que antes de la dana, a base de trabajo, trabajo y trabajo».
A su juicio, «una buena gestión previa al año antes de la dana ha dado también un resultado doble después de la dana porque antes de este golpe tan fuerte ya se plantearon y proyectaron muchas cosas y lo hemos mejorado y le hemos dado mucho más».

Lección de vida
«Yo creo que a raíz de la dana la gente está mucho más implicada en la seguridad. Cuando hay una alerta observo que la gente enseguida saca los coches fuera y tiene más cuidado de su familia, de sus mayores y de sus mascotas», defiende Verdeguer, aunque también cree que cuando llueve «se alteran y se ponen nerviosos».
«Hemos aprendido una lección, que te puede pasar a ti y hay que estar prevenidos. No esperar a que vengan a salvarte, sino pensar en lo que puedo hacer por mí y por los demás, es una lección de vida muy fuerte», sostiene.
En su opinión, la catástrofe de hace dos años ha marcado un antes y un después: «Antes vivíamos creyendo en la seguridad y ahora nos hemos dado cuenta de la necesidad de la seguridad, y hemos marcado unas pautas en caso de una fenómeno meteorológico adverso», concluye.







