El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596
El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596. EFE/Moncho Fuentes

Un galeón hundido en A Costa da Morte como reclamo para un nuevo turismo: el de buceo

Miguel Álvarez |

Cee (A Coruña) (EFE).- El cabo de Fisterra (A Coruña) fue el escenario de un temporal que se llevó por delante 25 naves y a 2.500 personas el 28 de octubre de 1596 y ahora uno de los galeones hundidos, el ‘Santa María La Anunciada’, es un reclamo para un nuevo turismo en la zona: el de buceo.

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Aquella armada, la conocida como Segunda Invencible comandada por Martín Padilla, salió de Lisboa hacia Irlanda, para apoyar el levantamiento de la isla contra el dominio inglés, pero el 28 de octubre un temporal cortó el camino y dejó un reguero de pecios en la zona entre Dumbría, Cee, Corcubión y Fisterra.

El de ‘Santa María La Anunciada’ está en punta Restelos, a entre cinco y siete metros de profundidad, entre las playas de Estorde (Cee) y Sardiñeiro (Fisterra) y en él se han visto armamento, equipo médico, lingotes de oro y objetos de la vida cotidiana.

Destaca en especial porque alberga la mayor panoplia de armamento localizada en un pecio español del siglo XVI.

El arqueólogo Miguel San Claudio explica que es objeto de estudio desde 2011, pero después del verano se intensificarán los trabajos arqueológicos.

El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596
El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596. EFE/Moncho Fuentes

En marzo ya se recuperó otro fundido en Nápoles, que hoy en el Museo del Mar de Galicia sometido a restauración.

Y se ha visto otro cañón, «probablemente fundido en Génova», que será el foco del nuevo trabajo, para poder estudiarlo a fondo.
«Están las armas de un ejército expedicionario de los famosos Tercios españoles. Es muy significativo el equipamiento médico encontrado, con jeringas, cuencos, espátulas y morteros», continúa.

Era un buque de Estado y ahora su conservación y estudio es una responsabilidad compartida de la Xunta y de la Armada.

Preservar los posibles expolios

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que ha supervisado los trabajos, ha señalado la importancia de tenerlo «salvaguardado y preservado de posibles expolios».

Ha considerado que es crucial rescatarlo y restaurarlo para conocer también esa parte de la historia, y en ese sentido ha destacado el trabajo conjunto de todas las partes implicadas, que incluyen a la Policía Nacional adscrita a Galicia, cuya actividad «es referencia en toda la costa de España».

Para el titular de la Xunta esto supone, además, una nueva oportunidad, pues hay mucha gente en el mundo que busca «este tipo de lugares para hacer inmersiones».

«En otros muchos lugares el buceo es una fuente de turismo y desarrollo económico», ha argumentado el presidente autonómico.
Por eso, además «de los valores culturales e históricos», ha llamado la atención sobre el «enorme potencial» turístico de estos barcos hundidos.

El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596.
El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda (d), visita la intervención arqueológica subacuática del pecio de Punta Restelos, el posible galeón Santa María La Anunciada, hundido en 1596. EFE/Moncho Fuentes

Durante la supervisión de los trabajos, Rueda, acompañado por el conselleiro de Cultura, José López Campos, ha estado en una embarcación de Gardacostas, a la que embarcó en el puerto de Brens (Cee) para dirigirse a punta Restelos.
Allí varios buceadores han bajado al pecio con una cámara para poder mostrar las imágenes del estado actual de los restos en la zona.

Se trata de un punto que suele estar cubierto por la arena, lo que facilita la conservación de los diferentes elementos, aunque obliga a trabajar para localizarlos excepto cuando se producen fuertes temporales y afloran por la propia acción de las mareas.

Con marea baja hay parte de los restos que son visibles desde la superficie y el resto pueden observarse en inmersiones, que en el verano son muy populares por la zona, donde se pueden combinar con el avistamiento de cetáceos y, por la noche, con el brillante ‘Mar de Ardora’.