Lima (EFE).- Un equipo de arqueólogos descubrió tumbas intactas de más de 600 años de antigüedad con los restos de alrededor de 38 individuos sepultados en el complejo arqueológico de Chan Chan, la mayor ciudad de barro de la América prehispánica, que fue la capital del reino preincaico de los chimú.
Las tumbas están ubicadas en el conjunto amurallado Utzh An, el más extenso del complejo Chan Chan, y en la Cámara Principal se encontraron restos de un individuo de la nobleza chimú con piezas en concha y metal, según detalló el Ministerio de Cultura durante la presentación.
En las dos cámaras laterales de las tumbas se encontraron armas y emblemas de metal, además de una veintena de individuos sepultados, que sumados a otros 18 encontrados en esta plataforma funeraria, suman 38 en total.
La cultura Chan Chan en Perú
Los restos óseos pertenecían a individuos de grupos distinguidos de la nobleza chimú, dado que «sobre y alrededor de los esqueletos se hallaron finos ornamentos y bienes ceremoniales, incluyendo aplicaciones de cinabrio, un pigmento sagrado», explicó la fuente.
Además, entre estos individuos destaca uno cuyo tratamiento funerario se aparta de manera excepcional del patrón conocido para la sociedad chimú, que se desarrolló entre los años 1.000 y 1.470 en la actual región de La Libertad, a pocos kilómetros de la actual ciudad de Trujillo.
«En el fondo de una de las cámaras, su cuerpo fue colocado completamente extendido, una disposición inusual frente a los entierros chimú caracterizados por posiciones flexionadas o flexionadas sentadas», lo que abre la posibilidad de un ritual de sacrificio o una diferencia jerárquica, indicó.

¿Qué tenían los cuerpos?
Algunos de los individuos enterrados tenían pigmentación roja sobre la cabeza, así como muchas de las piezas de cerámica, y dicho pigmento rojo sagrado se usa exclusivamente en entierros de alto rango en las sociedades andinas.
Los arqueólogos también encontraron 60 piezas cerámicas (botellas de asa estribo y vasijas) con una clara influencia estilística inca, lo que confirmaría la interacción y anexión del reino chimú al imperio incaico.
El responsable del Proyecto de Inversión del Complejo Arqueológico de Chan Chan, el arqueólogo Jorge Meneses, declaró que «lo que conocíamos provenía de plataformas saqueadas», pero que «hoy tenemos la oportunidad histórica de estudiar individuos y artefactos intactos después de 600 años».
Las intervenciones en Utzh An tienen un 79 % de avance registrado hasta julio pasado, y los estudios permitirán comprender los patrones funerarios de la élite chimú y la ocupación inca después de la conquista del Valle de Moche, señaló el ministerio.
Mostrarla al mundo
«El hecho de haber encontrado una plataforma funeraria sin haber sido saqueada y que esté siendo excavada científicamente, gracias al Estado por el Ministerio de Cultura, va a darle vuelta al mundo», expresó Meneses.
Por su parte, el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, dijo que tiene «el enorme privilegio de estar en una tumba de élite Chimú y ahora vamos a mostrarla al mundo».

Beingolea agregó que «identificar hallazgos de este nivel, con entierros atípicos y evidencias que abren nuevos interrogantes sobre posibles rituales de sacrificio, demuestra que la inversión pública en sitios arqueológicos como Chan Chan, genera un valor incalculable que debemos compartir con la ciudadanía».
«El Estado peruano ratifica su compromiso ante la Unesco (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) para seguir investigando y preservando Chan Chan», subrayó la autoridad.










