| Por Hernán Bahos Ruiz |
Redacción Deportes (EFE).- Mientras el ciclismo ha destronado al fútbol en Uruguay por culpa del soberbio debut en el Giro de Italia de Thomas Silva, en Colombia el interés renació con el buen comienzo del excampeón Egan Bernal, mientras en Ecuador y Venezuela y se celebran éxitos y en Chile se sigue con expectación a Vicente Rojas.
Como Colombia con Bernal, Einer Rubio y Santiago Buitrago -hasta que una caída lo sacó de la competición-, Ecuador tomó la salida de la edición 109 con una suerte de ‘tres mosqueteros’ con ambiciones: Jefferson Cepeda, Harold Martín López y Jhonatan Narváez, quien ya mostró sus credenciales al adjudicarse la cuarta etapa.
Venezuela también vibró con el segundo puesto de Orluis Aular en esta misma etapa.
Silva ya avisó

La cuarta etapa, corrida el martes entre Catanzaro y Consenza, ya en carreteras italianas, produjo el desplome del liderato hasta el puesto 85 de Silva y mucho sufrimiento a Bernal para minimizar la pérdida que le bajó del tercer al cuarto puesto.
A los 24 años, cumplidos el 30 de diciembre, Silva, corredor del Astana, cree que la experiencia se edifica sobre días buenos y malos, como el del martes, que lo ha puesto a más del 12 minutos del nuevo líder, el italiano Giulio Ciccone.
Con ese principio el joven nacido en Maldonado ha podido asimilar con tranquilidad el destino que lo llevó a convertirse en el primer ciclista uruguayo en el Giro, el primero en ganar una etapa y el primero en lucir la ‘maglia rosa’.
Y como ya lo vivió en su infancia, ahora como adulto ha entendido que las cosas llegan y se van. Al fútbol, que tanto amaba, lo abandonó cuando tenía 11 años seducido por la bicicleta y acaso por la influencia de su abuelo, el excorredor Carlos Coussan.
Silva era hasta hace solo tres años ciclista aficionado. Y en apenas siete cambió los colores amarillo y azul del Club Ciclista Maldonado por el de las cinco franjas horizontales azul, rojo, negro, amarillo y verde que simbolizan la integración global del ciclismo.
La nueva esperanza de Egan

A los 29 años Egan Bernal aún conmueve a los colombianos.
Una brutal colisión contra un autobús durante un entrenamiento le causó 20 fracturas y un traumatismo torácico crítico que le llevaron al borde de la parálisis permanente.
Era el 24 de enero de 2022 y apenas el comienzo de una lucha contra el grave pronóstico, de asimilación a una serie de intervenciones quirúrgicas, incluida una compleja de columna.
El campeón del Tour de Francia de 2019 y del Giro de Italia en 2021 regresó al ciclismo profesional en la Vuelta a San Juan 2023, en Argentina, solo siete meses después del gravísimo accidente sufrido en inmediaciones de Bogotá.
Cuatro años más tarde aún mantiene la esperanza de que puede reverdecer laureles en las más grandes carreras del ciclismo mundial.
Rubio va por más, Buitrago aplaza el sueño

Einer Rubio, de 28 años, cumple en 2026 su sexta participación en el Giro como escudero en el Movistar.
Las cosas han comenzado bien, pues al cabo de cuatro etapas va decimocuarto a solo 10 segundos de Ciccone. El año anterior terminó octavo y en 2023 ganó una etapa.
Caso opuesto es el de Santiago Buitrago, que el sábado 9 de mayo, a unos 23 kilómetros del fin de la segunda etapa entre Burgas y Veliko Tarnovo, en territorio búlgaro, sufrió una caída que le costó la retirada.
El corredor del Bahrain Victorious, nacido hace 26 años en Bogotá, era una de las cartas de Colombia. Ganador de etapas del Giro en 2022 y 2023, se formó bajo la sombra de otra figura que creó la Fundación Esteban Chávez.
Narváez o la velocidad pura

Tras seis años con el Ineos, el ecuatoriano firmó en enero de 2025 con el UAE Team Emirtates-XRG por las próximas dos temporadas. Y la apuesta ha comenzado a pagar dividendos.
Nacido hace 29 años en El Playón de San Francisco, en el límite provincial entre Carchi y Sucumbíos, norte de Ecuador, Narváez se adjudicó la cuarta etapa, tercera para su palmarés en la ‘Corsa Rosa’. Antes había ganado en 2020 y 2024 y se vistió con la ‘maglia rosa’ de líder hace dos años.
No obstante, el primer ecuatoriano en la clasificación general es por ahora Jefferson Cepeda, del Education First-EasyPost, quien ocupa el puesto 17, a 10 segundos del líder.
Con 5 años menos que ‘Chalequito’ Cepeda, y una trayectoria que llega a su segundo año en el equipo kazajo Astana, Harold Martín López espera superar el puesto 22 logrado en la pasada Vuelta a España.
Alexander Vinokourov, manager del Astana, ha dicho que su equipo puede rendir en todos los terrenos y que el ecuatoriano es una carta importante para ese propósito.
Aular ya se pronunció

A los 29 años el yaracuyano Orluis Aular es una incógnita, pero quiere sorprendernos.
En el Giro de 2025 ilusionó al obtener la tercera posición en la etapa inaugural, en la que solo vio las ruedas traseras de dos consagrados velocistas: Mads Pedersen y Wout van Aert.
Pero en los días previos al Giro de 2026, el rendimiento del venezolano decayó y generó cierta inquietud, pues parece haber perdido la chispa que ilusionaba.
Eso decían sus críticos hasta que el martes apareció en la etapa de Catanzaro y Consenza para hacer el dos detrás de Narváez. Enric Mas, el capo de Movistar, se ilusiona desde su octavo puesto pues sabe que tiene cerca a sus escuderos Einer y Orluis.
Rojas espera su hora
En Chile hay expectación con Vicente Rojas, del Bardiani CSF-Faizanè, el segundo ciclista del país que compite en el Giro. La novedad llega 15 años después de Carlos Oyarzún en las filas del Movistar.
Rojas, campeón nacional de ruta élite, ha llegado con la misión de involucrarse en fugas de largo aliento y consolidar el estilo de combatividad que rinde puntos al equipo italiano.
El santiaguino, que el 30 de abril cumplió 24 años, es otro caso de flechazo a segunda vista. Cinco años antes su vida parecía encaminada a la mecánica automotriz, pero en 2022 dejó los libros por la bicicleta.








