Montmeló (Barcelona) (EFE).- El Circuit de Barcelona-Catalunya anunció este viernes un acuerdo por diez años con las NTT IndyCar Series, que en 2027 darán su salto a Europa con un Gran Premio que se disputará en el trazado barcelonés del 16 al 18 de julio.
«Iniciamos este acuerdo de diez años con la voluntad de recorrer un camino compartido ambicioso y a la vez exigente que nos abre nuevas posibilidades de crecimiento», afirmó el presidente de Fira Circuit, Pau Relat.
«Traer a nuestro recinto uno de los campeonatos más prestigiosos y espectaculares del automovilismo mundial fortalece nuestro posicionamiento internacional, nos conecta con nuevos públicos y mercados, especialmente en Estados Unidos. Estamos trabajando con una visión a largo plazo para convertir el IndyCar Grand Prix of Barcelona en un evento de referencia en el calendario internacional del automovilismo durante los próximos años», añadió.
Con su parlamento, Relat abrió en el Auditorio del circuito el acto de presentación de este convenio, que cerró el presidente de la Generalitat Salvador Illa y en el que también participaron el cinco veces campeón de las IndyCar Series, el catalán Àlex Palou; el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper; y el director ejecutivo de IndyCar, Mark Miles.
Montmeló se queda sin su Gran Premio de Fórmula 1 en 2027
Tras celebrar 36 ediciones de manera ininterrumpida, Montmeló se queda sin su Gran Premio de Fórmula 1 en 2027, pero el gobierno catalán se ha movido con rapidez y discreción para asociarse con las IndyCar Series, considerada la Fórmula 1 norteamericana.
Un evento de motor con proyección internacional, seguido por millones de personas y que además domina un piloto catalán como Palou, que debe servir de reclamo para enganchar a los aficionados.
En ese sentido, Salvador Illa apuntó que «cuando se cierra una puerta a veces se abren muchas más», pero dejó claro que, pese a el acuerdo, el trazado barcelonés «seguirá siendo un circuito de Fórmula 1», competición que recuperará en 2028, aunque con un nuevo sistema de rotación bianual con Spa hasta 2032.

El propio Àlex Palou reconoció que a la IndyCar ya le va «bien» que el año de su desembarco en la capital catalana no tenga que competir con la Fórmula 1, porque el público tendrá ganas de vivir un Gran Premio de monoplazas, y eso ayudará a llenar las gradas durante el fin de semana de la carrera.
«Pero no venimos a sustituir a nadie. Son competiciones diferentes y perfectamente compatibles», añadió Palou, quien fue homenajeado durante el acto por sus cinco campeonatos en Estados Unidos, donde es una estrella a sus 29 años.
«A veces, a uno le cuesta ser profeta en su tierra, pero eres un orgullo para el país y un ejemplo para los jóvenes», dijo Salvador Illa sobre Palou, visiblemente emocionado porque podrá cumplir su sueño de pilotar en casa -se forjó en la escuela de jóvenes pilotos que el RACC tiene en el circuito- convertido en uno de los grandes referentes de la especialidad.
Contentos por el acuerdo
«No tengo palabras para describir lo que habéis conseguido: traer la IndyCar aquí y permitirme volver a casa. He corrido aquí en categorías inferiores, pero jamás soñé que podría hacerlo en la IndyCar. Vamos a ofrecer un gran espectáculo y sé que a los aficionados les va a encantar. Haremos que sea un día recordado por todos», sentenció el piloto de Sant Antoni de Vilamajor.
Mark Miles también se mostró encantado por el acuerdo: «Estamos muy satisfechos de poder llevar a Europa nuestra marca de carreras y poder mostrar la IndyCar en la ciudad natal de Àlex Palou. Hemos disfrutado del enorme talento de Àlex durante años y sabemos que sus aficionados en España están deseando verlo competir en persona».
Para el director ejecutivo de la competición, que las NTT IndyCar Series se estrenen en «uno de los recintos de deportes de motor más reconocibles y prestigiosos del mundo», como Montmeló, y «con el telón de fondo de un destino internacional tan histórico e impresionante como Barcelona», hace aún más especial este acuerdo.







