FRANCIA PLAN AGRICULTURA SEQUIA
Francia activa un plan de ayuda a su agricultura de más de 1.000 millones por la sequía. EFE/EPA/SEBASTIEN NOGIER

Francia activa un plan de ayuda a su agricultura de más de 1.000 millones por la sequía

París (EFE).- La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, presentó este viernes un plan «masivo» de ayuda de más de 1.000 millones de euros para que el sector pueda hacer frente a la sequía histórica que vive y a las olas de calor que se han sucedido este verano.

«Este plan tiene un mensaje político muy fuerte» porque «más de 1.000 millones de euros en el contexto presupuestario actual es un apoyo masivo», señaló Genevard en una conferencia de prensa refiriéndose a la presión a la que está sometido su país por el déficit público y con unos tipos de interés de la deuda al nivel más elevado desde 2008.

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Destacó que en el caso de algunos cultivos o en algunos territorios «algunas producciones han caído más del 50 %» por la sequía y el calor y estimó que hay entre 30.000 y 35.000 explotaciones, en torno al 10 %, que se encuentran «en fragilidad o en peligro».

Dos pilares

El plan se asienta en dos pilares, el primero es cubrir pérdidas a través de la Indemnización de Solidaridad Nacional, un mecanismo que cubrirá «pérdidas excepcionales» y que inicialmente va a contar con un paquete de 520 millones de euros «para hacer frente a las consecuencias directas vinculadas a la sequía».

La ministra explicó que ha pedido «celeridad» a los servicios del Estado para gestionar esas indemnizaciones y señaló que se ha modificado el dispositivo para que los avances de esas ayudas alcancen el 80 %, frente al 70 % anteriormente.

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Imagen de archivo de la ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Otra medida para aliviar la tesorería de los agricultores más afectados será una exención de la contribución rústica por un monto global de 330 millones de euros. Igualmente habrá una desgravación de 20 millones de euros en las cotizaciones sociales de los que estén en gran dificultad.

La segunda pata del programa será «relanzar la producción agrícola» para que las explotaciones no dejen de sembrar de cara a las próximas cosechas y para que no reduzcan las cabezas de ganado porque «está en juego -dijo- nuestra soberanía agrícola y el mantenimiento de toda la cadena económica».

«Rearme agrícola»

Genevard indicó que con ese objetivo se va a poner en marcha «un fondo de rearme agrícola» dotado de 235 millones de euros. La distribución de ese fondo estará en manos de los prefectos (delegados del Gobierno) para que sean ellos los que decidan en función de la situación en cada departamento.

Aunque no es dinero nuevo, se adelantará el pago de 426 millones de euros de la Política Agraria Común (PAC).

La titular de Agricultura contó que ha escrito a todos sus homólogos de la Unión Europea para pedir qué países podrían ofrecer forraje para los ganaderos franceses que no han podido recoger este año por la sequía y que ha recibido respuesta de tres, sin precisar cuáles: «Vamos a ver cómo se organiza la solidaridad europea».

También avanzó que a partir de 2027 la indemnización de las pérdidas se hará tomando como referencia de cálculo la media de los ocho últimos años, y no los cinco últimos como hasta ahora, después de haberlo negociado con la Comisión Europea.

Preguntada por la financiación del plan, Genevard señaló que se han congelado algunas partidas, que de cara al año próximo «habrá esfuerzos en el conjunto de los presupuestos» pero hizo hincapié en que las pérdidas en la agricultura «son muy importantes y el Estado hace un esfuerzo muy significativo. El Gobierno ha dicho que hacía de esto una prioridad».

El plazo para solicitar ayudas para la compra de fertilizantes, que se pusieron en marcha ante la explosión de los precios por la guerra en Oriente Medio, se va a prolongar desde finales de septiembre hasta el 31 de diciembre.

El plan para hacer frente a la sequía incluye un refuerzo del «acompañamiento social, psicológico y sanitario de los agricultores fragilizados por la crisis climática» para romper su aislamiento.

Genevard insistió en que Francia tendrá que aumentar sus capacidades de almacenamiento de agua para regadíos y se refirió a la nueva Ley de Urgencia Agrícola que, entre otras cosas, elimina trabas y agiliza los procedimientos para la construcción de embalses.