Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE. EFE/ Víctor Lerena

Yolanda Díaz defiende un cambio basado en el diálogo: «El continuismo mataría a la OIT»

Nuria Cano y María Vicente |

Madrid (EFE).- Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, aboga por liderar esa institución con el diálogo social para reposicionarla en el centro del debate mundial, porque, a su juicio, «el continuismo mataría a la OIT».

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«Necesitamos una OIT bien gestionada», asegura en una entrevista con EFE Yolanda Díaz (A Coruña, 1971), que el próximo 16 de noviembre opta a la Dirección General de la OIT para lo que compite con su actual director, el togolés Gilbert Houngbo, y con el politólogo y excanciller de Perú Javier González-Olaechea. El relevo se producirá formalmente el 1 de octubre de 2027.

«Hay una crisis de multilateralismo sin precedentes y tenemos que reposicionar a la OIT en el mundo (…) Tiene que ser una OIT con pulso, que no esté en una esquina del sistema multilateral, que esté en el centro de los debates públicos», afirma.

Crisis financiera

Para Díaz, lo primero será abordar la crisis financiera que sufre la OIT y que ha estallado por los impagos de la contribuciones, entre otros de Estados Unidos, pero que la ministra atribuye sobre todo a un fallo de la gestión de su actual director.

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE. EFE/ Víctor Lerena

«Es verdad que la Administración norteamericana no contribuye ni en la OIT ni en el resto del sistema multilateral, pero la diferencia es que el resto se ha anticipado, ha tomado medidas y ha gobernado bien esta crisis. Esta es la diferencia», subraya a EFE Díaz.

La OIT, un organismo del sistema de Naciones Unidas, se financia con las aportaciones presupuestarias de sus 187 estados miembros en base a las cuotas establecidas por la ONU. En la actualidad, según datos del organismo, su déficit por impagos es de unos 272 millones de euros (unos 311 millones de dólares), que en parte se deben al retraso del pago de las cuotas de Washington.

El presupuesto bienal de la OIT, fijado y pagado en francos suizos, ronda los 930 millones de dólares (unos 811 millones de euros).

Diálogo social y plan inmediato de liquidez

De ser elegida, Díaz asegura que lo primero que haría sería poner en marcha de la mano del diálogo social un plan inmediato de liquidez para la institución, buscando fondos, fuentes de financiación diversificadas, que permitieran aplacar de manera estructural el déficit financiero que sufre.

Díaz defiende una OIT basada en el diálogo social en la que «todas las decisiones las tomemos con los empleadores y con los sindicatos» y con la participación activa de los gobiernos.

Abogada laboralista, Díaz llegó al Gobierno de coalición progresista hace casi siete años para liderar el Ministerio de Trabajo, desde el que hizo frente a la pandemia con medidas para mantener el empleo y cerró posteriormente una reforma laboral con el apoyo de patronal y sindicatos.

Con casi 30 acuerdos sociales a sus espaldas, Díaz define el diálogo social como «ese equilibrio permanente entre empleadores y trabajadores» en el que «todos ganan y todos pierden» y que es vital para abordar «retos de época».

«La IA es el debate de época»

Uno de esos retos de época, añade, es el impacto de la IA en el mercado laboral, donde subraya la importancia de una gobernanza humana de la digitalización, de los algoritmos y de lograr un avance con transparencia.

Díaz plantea que la OIT cuente con un programa específico sobre IA, hacer una campaña de difusión y de ratificación del convenio 193 (sobre el trabajo decente en la economía de plataformas) y articular toda una estrategia basada en el diálogo con empresas y sindicatos.

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España y candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, durante la entrevista con EFE. EFE/ Víctor Lerena

Igualdad, trabajo decente, empresas sostenibles, empleo informal o economía social son algunos de los asuntos sobre los que la candidata española cree que la OIT debe redoblar esfuerzos de cara a los próximos años.

Houngbo no tiene ninguna propuesta de futuro

Para Díaz, la OIT ha sufrido una «doble mala gestión» en los últimos años. Por un lado, por el déficit fiscal que arrastra que ha llevado además al despido de más de un centenar de funcionarios y, por otro, por el retroceso de los derechos laborales en el mundo.

«No tenemos liquidez en caja, no hay para pagar las nóminas y esto es una gestión absolutamente deficiente», asegura la vicepresidenta que lamenta que el actual director, Houngbo, se haya referido como «grasa» a los profesionales del organismo señalando la necesidad de «recortarla».

«En el sistema multilateral, perdón por la expresión, tenemos algo de grasa que podríamos recortar. Tenemos que ser responsables y reconocerlo, eso es lo que estamos intentando hacer. Por supuesto, nuestra responsabilidad también es asegurarnos de no recortar hasta el hueso», dijo el actual responsable de la OIT a este respecto.

Para Díaz, Houngbo «no tiene ninguna propuesta de futuro. Su propuesta parece que es única y exclusivamente seguir recortando».

«Me llama mucho la atención el papel pasivo que tuvo la oficina a lo largo de estos años», reprocha Díaz que defiende «una OIT bien gestionada, muy ejecutiva y muy pragmática. (…) La OIT hoy está en riesgo».