Montevideo (EFE).- El uso de la inteligencia artificial «podría aumentar la productividad laboral entre un 13 % y un 53 %» en la próxima década en los países latinoamericanos que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), según dijo este martes su secretario general, Mathias Cormann.
«Para América Latina esta transformación llegaría en un momento oportuno», aseguró Cormann, en la medida en que «la productividad laboral por hora en la región equivale apenas al 38 % del promedio de los países OCDE».
En este sentido, Cormann recomendó a los países de la OCDE en la región -México, Chile, Colombia y Costa Rica- «actuar en tres frentes» sobre la inteligencia artificial (IA): mejorar la infraestructura, acompañar a las empresas y formar a los trabajadores.
«La inteligencia artificial requiere conectividad, capacidad computacional, centros de datos y energía fiable. Sin embargo, las suscripciones de banda ancha fija en los países latinoamericanos que forman parte de la OCDE siguen siendo cerca de un 40 % inferiores al promedio de nuestros miembros», subrayó.
Competencias para aprovechar la IA
El secretario general de la organización indicó que si bien la adopción de la IA avanza rápidamente, «la inversión necesaria para sostener su despliegue en la región sigue rezagada: atrae solamente el 1,1 % de la inversión global (…) a pesar de representar el 6,6% del PIB global», explicó sobre el primer punto.

En segundo lugar, dijo que hay muchas empresas que experimentan con tecnología para «reemplazar ciertas tareas», pero que «pocas se han logrado servir de ella para transformar sus procesos de producción, la organización del trabajo o sus modelos de negocios», lo que genera una brecha.
Por último, planteó que son cada vez más las empresas que advierten que «la falta de competencias» es una barrera para implementar la IA.
Según Cormann, la solución a este problema «no pasa por convertir a todos en especialistas», sino en fortalecer sus «capacidades fundamentales», como son la lectura, la matemática, el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
«Será también necesario reforzar la formación continua para seguir desarrollando estas competencias a lo largo de toda la vida colectiva de los trabajadores. Porque a fin de cuentas el verdadero desafío ya no es acceder a la inteligencia artificial, el reto es lograr que las personas desarrollen las competencias necesarias para aprovecharla», añadió.
Esta es la temática que aborda desde este martes en Montevideo la undécima Cumbre Ministerial del Programa Regional para América Latina y el Caribe de la OCDE.








