Madrid (EFE).- El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha señalado este martes que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027 debería ser de, al menos, el 7 % hasta algo más de 1.300 euros, una propuesta compartida con CCOO.
En rueda de prensa conjunta para presentar la convocatoria de huelga general que tendrá lugar el próximo 11 de noviembre, Álvarez ha defendido este incremento que, como mínimo, llevaría el SMI el próximo año a los 1.306 euros brutos en 14 pagas o 1.524 euros brutos en 12 pagas.
«Teniendo en cuenta el desfase entre la subida aplicada en febrero de este año y el IPC, estamos hablando de una diferencia de en torno al 2 %. Por tanto, creemos que la subida del SMI para 2027 debe alcanzar, como mínimo, el 7 %», ha dicho Álvarez.

«El salario mínimo interprofesional tiene que subir próximamente al menos un 7 %, para situarse por encima de los 1.300 euros mensuales en 14 pagas, lo que equivale a más de 1.500 euros al mes si lo calculamos en 12 pagas», ha añadido el secretario general de CCOO, Unai Sordo.
Reivindicaciones de la huelga general del 11N
Este incremento del SMI, han explicado ambos sindicatos, será una de las reivindicaciones de la próxima huelga del 11N.
Sordo también ha recordado el compromiso del Gobierno de legislar para impedir la absorción y compensación de los pluses y complementos salariales en el SMI.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya ha pedido al comité de expertos que tengan listo para el final de este mes o el arranque de noviembre su informe de subida del salario mínimo con una propuesta que garantice que no se pierda poder adquisitivo.
La intención del Ministerio de Trabajo es acelerar los plazos para poder dejar lista la subida cuanto antes y recuerdan que el Gobierno tiene plena potestad para elevar el SMI incluso en funciones.
Una vez que tenga el informe de los expertos, Díaz abrirá la mesa de diálogo social con patronal y sindicatos.
Cuestionada por la decisión de plantear una nueva subida del salario mínimo con las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, la vicepresidenta ha señalado que la vida de los trabajadores y las empresas «no se detiene por un proceso electoral».
El Gobierno aprobó para este año un aumento del 3,1 % del salario mínimo interprofesional hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, 17.094 euros brutos anuales.
UGT y CCOO defienden la necesidad de una huelga
Pepe Álvarez y Unai Sordo han defendido la necesidad de ir el próximo 11 de noviembre a la huelga general para acompañar el «malestar» de la calle ante la situación de la vivienda y han urgido a la patronal CEOE a negociar un nuevo marco para subir los salarios.

Álvarez ha señalado que los «destinatarios» son varios, empezando por la patronal CEOE, a la que exigen abrir ya las negociaciones salariales con un nuevo AENC, para seguir por las distintas Administraciones Públicas, CCAA y Gobierno central.
«No se puede eximir a nadie (…) pero las competencias decisivas en vivienda son de las CCAA», ha expuesto el secretario general de CCOO, Unai Sordo, que ha incidido en que las reclamaciones salariales y de vivienda van de la mano en esta jornada.
«Las consecuencias que tiene la vivienda sobre los salarios son evidentes (…) Venimos diciendo desde hace mucho tiempo que no hay convenio colectivo que resista el impacto que tiene el precio de la vivienda sobre el coste de la vida», ha expuesto Álvarez.
«Las empresas están acumulando más beneficios que nunca y tienen que repartirlos mediante una subida generalizada de los salarios», ha incidido Sordo.
En este punto, los sindicatos exigen a la patronal CEOE abrir las negociaciones de un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el marco que sirve para fijar las subidas salariales y han recordado que el actual lleva vencido desde 2025.
Los dos sindicatos también han trasladado este martes que su propuesta de subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027 pasa por un incremento de, al menos, el 7 % hasta para superar los 1.300 euros brutos en 14 pagas.
Y han reiterado sus exigencias al Gobierno sobre la regulación de la absorción y compensación de pluses del SMI y del registro horario.
Una huelga pensada antes de la convocatoria electoral
Sobre la fecha de la huelga, Álvarez ha explicado que, una vez decayeron en el Congreso los dos decretos sobre vivienda, las organizaciones sindicales empezaron a concretar la convocatoria de huelga general.
«Nuestra huelga general está pensada antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara que disolvía las Cortes Generales»; ha dicho el líder de UGT.
«Es una jornada de movilización que no responde a los patrones históricos de lo que es una huelga general en España pero que no ha sido improvisada por parte de las organizaciones sindicales», ha expuesto Sordo.
También han incidido en que con la convocatoria de huelga, que CCOO y UGT registrarán en los próximos días, también se busca dar la máxima cobertura legal posible a las movilizaciones del 11 de noviembre.
Asimismo, han dejado claro que no «hay resquicios» para que la huelga se declare ilegal.
«Hagamos lo que hagamos nos van a zumbar, creemos que estamos haciendo lo que creemos que es lo mejor», ha dicho el líder de CCOO, cuestionado por las críticas de haberse sumado a esta huelga a rebufo de otras organizaciones.
«Muchas personas tenían ya dificultades, pero la rabia y la impotencia de ver cómo sacaban de su casa a una señora de 87 años, sencillamente para que unos pocos pudieran lucrarse un poco más, han provocado una enorme reacción de solidaridad», ha añadido Álvarez.










