Fermín Cabanillas |
Arahal (Sevilla) (EFE).- El Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) ha comenzado a brotar en las almazaras andaluzas en una nueva campaña mediante un sistema que garantiza un producto cien por cien natural, en un año en el que el primer aforo del Ministerio de Agricultura prevé una cosecha nacional media-alta.
Si se cumplen las previsiones, será un 23 % superior a la de la campaña anterior y Andalucía concentrará 1.261.200 toneladas, el 78,7 % del total nacional, con localidades especialmente significativas como Arahal, en La Campiña sevillana, el pueblo que más aceituna de mesa produce del mundo, una aceituna versátil, que aporta la misma calidad aliñada para comer que convertida en AOVE.
En una de las almazaras de este pueblo de casi 20.000 habitantes, que produce anualmente entre 60.000 y 70.000 toneladas de aceitunas, la actividad comienza mucho antes del amanecer, a las 4 de la madrugada ya están sus puertas abiertas para un nuevo e intenso día.

Un proceso de maquinaria y manual
Antonio Fernández, gerente de la empresa Enoro, es el primero en llegar para recibir junto a su equipo a los primeros camiones cargados con las aceitunas directamente del campo. Todo se realiza dentro de un sistema en el que se alternan las máquinas con el proceso manual. En poco más de dos horas se podría obtener aceite de las aceitunas del camión que ha llegado cargado desde el campo.
El trabajo comienza en el campo con la recolección. “La aceituna llega en el remolque y pasa el proceso de lavado, para que no haya «ningún tipo de mal sabor o algo así procedente del transporte».
Cuando se lava, la aceituna pasa a las tolvas de almacenamiento, luego al molino donde se tritura, “y una vez sale del molino va a la zona de batido para hacer la masa totalmente homogénea, y en penúltimo lugar va a la zona de centrifuga, donde se separa el orujo y el hueso que está triturado con el aceite, pero todavía con bastante humedad”.
Por último, se le añade agua limpia “para que ese aceite salga totalmente limpio y apto para el consumo y poderlo meter en la botella para el consumidor final”, dice Fernández mientras muestra a EFE cómo se llena una botella con aceite de oliva virgen extra elaborado con la base de aceitunas que llegaron a la almazara horas antes.
Ya en la zona de envasado, una operaria da el visto bueno a cada una de las botellas antes de ser subidas a los camiones, incluso con un sello que distingue a cada envase “con su propio DNI”.
Una aceituna polivalente
Para la provincia de Sevilla el aforo de la Junta de Andalucía prevé 142.000 toneladas de aceite este año y Arahal es uno de los municipios que destacan. “La aceituna de Arahal es muy polivalente” porque sirve tanto para el verdeo como para elaborar el aceite, “y, en este caso, la variedad Manzanilla da un sabor bastante peculiar y especial que lo hace diferente”, ya sea Hojiblanca, Picual o Arbequina, entre otras variedades.
Antonio Fernández confía en que la campaña se alargue hasta finales de diciembre o principios de enero y se alegra de haber apostado por producir en su pueblo, de modo que se aproveche la materia prima de sus campos al completo.
Igual que en Arahal, todas las almazaras andaluzas están a pleno rendimiento, como las 19 asociadas a Oleoestepa de las provincias de Sevilla, Córdoba y Málaga, una cooperativa que agrupa a más de 7.500 familias agricultoras con unas 62.000 hectáreas de olivar. EFE









