Imagen de archivo de los juzgados de Catarroja. EFE/Ana Escobar

La Audiencia de Valencia ordena que testifique Maribel Vilaplana, la periodista que comió con Mazón el día de la dana

València (EFE).- La Audiencia de Valencia ha ordenado que la jueza que instruye la causa penal sobre la gestión de la dana llame a declarar como testigo a la periodista Maribel Vilaplana, que comió con el president de la Generalitat, Carlos Mazón, el 29 de octubre de 2024 en un restaurante de València.

En un auto hecho público este jueves por el Tribunal Superior de Justicia valenciano, la sección segunda de la Audiencia estima así parcialmente el recurso de apelación interpuesto por una acusación particular y revoca la decisión adoptada por la instructora de Catarroja en un auto dictado el 12 de mayo y que ella misma confirmó el 16 de junio, al desestimar un recurso de reforma.

Tras recibir la orden, la jueza de Catarroja ha citado a declarar el próximo 3 de noviembre a las 9:30 horas a la periodista, según consta en una diligencia de ordenación notificada este jueves a las partes, a la que ha tenido acceso EFE.

La carta de Vilaplana

Los seis magistrados de la sección segunda han tenido en cuenta para resolver el recurso la carta difundida, con posterioridad al dictado de la resolución recurrida (el 5 de septiembre), por la propia periodista a través de los medios de comunicación, y que fue unida al procedimiento mediante un auto el 11 de septiembre, en el que la jueza Nuria Ruiz Tobarra volvió a denegar la testifical.

La Audiencia concluye que descartar la posibilidad de que la comunicadora, “en sede judicial, con las exigencias y características propias de una diligencia procesal, pudiera ofrecer elementos de interés a los que no hizo referencia en la carta que publicó, se revela precipitado”.

En esa carta abierta, Vilaplana señalaba, entre otras cosas, que «estar allí aquel día fue una maldita coincidencia y un horrible golpe de mala suerte», en alusión a la comida en El Ventorro, y lamentaba haber sufrido desde entonces una «presión insoportable» al convertirse «en una diana utilizada políticamente y alimentada con insinuaciones machistas», que le llevó a un ingreso hospitalario y estar en tratamiento psicológico por estrés postraumático.

La periodista también afirmaba que durante la comida con Mazón no preguntó, ni participó ni conoció en ningún momento el contenido de las llamadas que recibió el president, quien tampoco le trasladó «ninguna inquietud al respecto», y aseguraba que salió del restaurante entre las 18:30 y las 18:45 horas.

«Puede ofrecer detalles o matices»

En su auto, los seis magistrados de la Audiencia añaden: “No se puede descartar que, interrogada en las condiciones y con las garantías del proceso penal, pueda ofrecer detalles o matices que pudieran resultar de interés para la investigación. Su testimonio, por lo demás, podría ofrecer información que solo ella, el presidente de la Generalitat y sus interlocutores podrían conocer”.

La diligencia que ahora se ordena a la jueza de la dana «se revela aparentemente pertinente y apta, a priori, para poder aportar información relevante sobre el proceso seguido la tarde del 29 de octubre en la toma de decisiones, el cual es objeto de la investigación penal en curso”, según el escrito de apelación.

La Sala coincide con la instructora en que el president de la Generalitat, por su condición de aforado, “queda fuera del ámbito subjetivo de la investigación que dirige”, pero matiza que ello “no obsta para que deban practicarse diligencias que resulten pertinentes y de utilidad a la investigación”.

«De momento, procede avanzar en la investigación» y, según el auto, «solo en el caso de que la juez de Instrucción detectara la concurrencia de indicios reforzados, fundados, de criminalidad contra el president y, elevada la exposición razonada, el TSJ compartiera la valoración de la juez, cabría extender el ámbito subjetivo de la investigación al mismo y sería el Tribunal Superior de Justicia el órgano competente para ello”.

La Audiencia delimita así el objeto de la testifical a “lo que la testigo pudiera conocer de lo que el president de la Generalitat dijera al comunicarse telefónicamente con la entonces consellera de Interior y Justicia”, Salomé Pradas, investigada en esta causa al igual que su entonces número dos, el ex secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso.