Madrid (EFE).- El Tribunal Supremo ha rebajado de 21 años de cárcel a 13 años y medio de prisión la condena impuesta a los tres autores de la violación grupal de Pulpí (Almería) en 2022 una sentencia en la que fija como criterio que, salvo excepciones, este tipo de casos se consideren delitos continuados y no varios delitos individuales.
Es decir, que en lugar de ser condenados a 9 años de prisión por una agresión sexual agravada por la actuación grupal y a 12 años más por dos delitos como cooperadores necesarios de las violaciones cometidas por los otros dos, les impone una sola pena de 13 años y medio de cárcel como coautores de un delito continuado.
Con votos discrepantes
Así lo establece el Pleno de la Sala de lo Penal del Supremo en una resolución de la que ha sido ponente Antonio del Moral y que cuenta con el voto discrepante de cuatro magistrados, incluido el presidente, Andrés Martínez Arrieta.
Los hechos ocurrieron en mayo de 2022 en la playa de San Juan de los Terreros, donde los tres acusados, de origen magrebí, conocieron a la víctima y, tras tomar unas cervezas, la llevaron a un lugar apartado la violaron de forma consecutiva mientras los otros la sujetaban.
Los tres hombres fueron condenados por la Audiencia Provincial de Almería, en una sentencia ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y que ahora revisa el Supremo.
En la sentencia, la Sala argumenta que en el pasado se ha «zigzagueado demasiado» en el criterio y se ha dado una variedad de respuestas que hacían necesario establecer un «tratamiento unitario», algo que se hace ahora.
De hecho, en la sentencia de la Manada de Pamplona, el tribunal lamentó que las acusaciones no plantearan que cada uno de los procesados fuese acusado como cooperador de las agresiones cometidas por los demás, lo que impidió analizar la posibilidad de condenarlos por esa razón.
El Supremo determina ahora que se debe considerar un único delito continuado salvo en casos en los que se produzca una ruptura en el marco temporal, un tiempo prolongado u otras singularidades. En este caso, añaden, no se da ninguno de los factores que impedirían aplicar esa continuidad delictiva.









