Madrid (EFE).- El exsenador y exdirector de la Policía Ignacio Cosidó declara este martes como testigo en el juicio del caso Kitchen que sienta en el banquillo a la cúpula de Interior en el gobierno del PP de Mariano Rajoy, con el exministro Jorge Feernández Díaz y el exsecretario de Seguridad Francisco Martínez como principales acusados.
Tras arrancar este lunes la segunda semana de juicio con la fase testifical, también está previsto que declaren este martes el comisario Enrique Barón, jefe de la Comisaría General de Información entre 2012 y 2017; y el comisario Mariano Hervás, quien fuera número dos del comisario Enrique García Castaño, El Gordo, quien ha sido exonerado de este juicio por motivos de salud.
También será el turno del inspector jefe Vicente Galán, quien ordenó a varios agentes vigilar el domicilio de la familia Bárcenas y el taller de la esposa del extesorero, Rosalía Iglesias, cuyo allanamiento en busca de documentación que pudiera perjudicar reconoció García Castaño en sus declaraciones en instrucción.
Cosidó, el testigo más destacado
El testigo más destacado en la sesión de este martes será Cosidó, quien fue máximo responsable de la Policía de 2012 a 2016 y para quien la Fiscalía Anticorrupción pidió sin éxito en su día su imputación a raíz de que el excomisario José Villarejo le señalara como la persona que le dijo que se iba a encargar de captar a alguien para espiar al extesorero.
En su declaración en la comisión del caso Kitchen en el Congreso de los Diputados desmintió esta afirmación y aseguró no haber despachado nunca con Villarejo ni en persona, ni por teléfono, ni haber intercambiado ningún tipo de mensaje, y puntualizó que jamás le hizo llegar instrucción alguna a través de tercera personas.
Según su versión, nunca tuvo constancia de «ninguna operación en la que el señor Villarejo estuviera involucrado».
Eugenio Pino
Por contra, otro de los diez acusados en este juicio, el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino apuntó en instrucción a Cosidó como una de las personas que estaban informadas de este operativo puesto en marcha en 2013 presuntamente desde el Ministerio Del Interior.
Además, entre los mensajes intervenidos a Villarejo relacionados con el caso Kitchen, constan los que se intercambió con Cosidó cuando se le comunicó que iba a ser cesado.
«Dile al ‘barbas’ -en alusión al expresidente Mariano Rajoy- que lo meto en la cárcel, a él el primero», le espetó.
«Me podrá meter en el maco, me podrá no se qué, pero le busco una avería que se caga, eh, le busco una avería que se caga», continuó diciendo Villarejo en relación a «el asturiano», apodo con el que llamaban también a Rajoy, según concluyó la Unidad de Asuntos Internos de la Policía al analizar los audios en poder de Villarejo.









