El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llega a una reunión con el presidente chino, Xi Jinping (
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llega a una reunión con el presidente chino, Xi Jinping. EFE/EPA/Haruna Furuhashi / POOL

Sánchez celebra la regularización de migrantes como un acto de justicia y de necesidad

Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado que el Gobierno vaya a aprobar este martes la regularización extraordinaria de migrantes, que dará permiso de residencia y trabajo a alrededor de medio millón de personas, como un acto de justicia pero también de necesidad para España.

En una carta a la ciudadanía, Sánchez ha asegurado que se trata, ante todo, de un acto de «normalización», al reconocer la realidad de casi medio millón de personas que ya forman parte de la vida cotidiana de los españoles y construyen una «España rica, abierta y diversa».

«Una necesidad» para el país

Pero también se trata, ha señalado, de un acto de justicia con el pasado migrante de España y «una necesidad» para el país, ya que este, «como otros países europeos, envejece» y sin nuevas personas trabajando y cotizando, su prosperidad se frena, su capacidad de innovar se debilita y sus servicios púbicos sufren.

De hecho, ha subrayado que es también gracias al dinamismo de las personas migrantes que la economía española es hoy la que más crece en el Europa y la que más oportunidades de empleo crea, tanto para los que vienen de fuera como para los que nacieron aquí.

Pide al PP que escuche a la patronal y a Iglesia

Sánchez ha pedido además este martes al Partido Popular que escuche a la patronal y a la Iglesia católica para apoyar la regularización de inmigrantes saliendo al paso en rueda de prensa en Pekín a las críticas del PP, y también de Vox, a esa regularización.

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que lo que hace el Gobierno es reconocer derechos a ciudadanos que ya viven en España y ha recordado que ha habido anteriores procesos de regularización.

Así, ha llamado la atención sobre el hecho de que el Gobierno del PP de José María Aznar regularizara a medio millón de inmigrantes sin papeles.

«Por lo tanto, no estamos haciendo nada más que, desde un punto de vista de interés económico y también de una cuestión moral, reconocer derechos a quienes hoy ya están aportando a la prosperidad y a la cohesión de nuestro país», ha añadido.

Además, ha señalado que se trata de un proceso de regularización que ha sido demandado por distintos actores que poco o nada tienen que ver con el Gobierno, como la Iglesia católica o los agentes sociales, ya que se necesita mano de obra para seguir la senda de creación de empleo.

Por eso, tras asegurar que de Vox no se puede esperar nada, ha instado al PP a que escuche a la patronal y a la Iglesia y tengan en cuenta su propia historia al haber hecho ya regularizaciones.