Decenas de personas se han concentrado este domingo en Pamplona, convocadas por la plataforma Yala Nafarroa con Palestina, para denunciar la "clara violación del Derecho Internacional" llevada a cabo por Israel con dos integrantes de la flotilla que llevaba ayuda humanitaria y que han sido "secuestrados". EFE/Villar López
Decenas de personas se han concentrado este domingo en Pamplona, convocadas por la plataforma Yala Nafarroa con Palestina, para denunciar la "clara violación del Derecho Internacional" llevada a cabo por Israel con dos integrantes de la flotilla que llevaba ayuda humanitaria y que han sido "secuestrados". EFE/Villar López

Activistas denuncian el trato de Israel a la flotilla: tiros para amedrentar y palizas aleatorias

Madrid, (EFE).- Un abordaje con armas de fuego apuntando directamente a la cabeza, más de 40 horas en un «campo de concentración flotante» con 180 personas «hacinadas» y palizas aleatorias para amedrentarles son algunas de las vivencias narradas por quienes viajaban en la Global Sumud Flotilla interceptada por Israel en aguas internacionales próximas a Grecia.

«Al día siguiente de que nos secuestraran, un grupo de militares subió y comenzó a hacer un espectáculo pegando disparos de salvas y atraparon a dos compañeros de los que no supimos nada hasta que llegamos a Grecia, cuando vimos que uno de ellos fue golpeado seriamente, tenía contusiones en la cabeza y se desmayaba», ha narrado a EFE el activista extremeño ‘Kurdo’, uno de los españoles que viajaba en la Global Sumud Flotilla.

Abordaje en aguas internacionales

Su barco, como las otras 21 embarcaciones, fue asaltado por sorpresa la noche del 29 al 30 de abril a 60 millas de Creta con la colaboración del Gobierno griego por militares israelíes que les abordaron en aguas internacionales de manera violenta, «armados hasta los dientes, apuntando con láser y amenazando con violencia».

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El profesor español Salim Malla ha relatado una vivencia parecida: les abordaron con armas de fuego, viendo directamente los punteros láser en sus cabezas, les tuvieron arrodillados con manos en la cabeza y les llevaron al barco-prisión improvisado.

Procedente de Grecia, Malla ha contado este lunes, a su llegada al aeropuerto de Loiu, en el País Vasco (España), la actuación del ejército israelí tras la cual un total de 22 naves de la Flotilla han sido destruidas y se encuentran «a la deriva».

A los últimos barcos, ha denunciado Kurdo, los dejaron con el motor y las velas destrozadas y con los tripulantes a bordo «a la deriva», pero a 180 personas se las llevaron a un barco que el ejército israelí convirtió «en una cárcel improvisada» donde estuvieron «hacinados» y «en muy malas condiciones, «prácticamente a pan y agua» y con «agresiones intermitentes por parte de los soldados» hasta que fueron llevados a Creta.

Agresiones «aleatorias»

Los navegantes -secuestrados, como se denomina Kurdo- tuvieron que pasar la noche entre contenedores rodeados de concertinas y alambres de espino en esta prisión improvisada -que Malla ha calificado de «campo de concentración flotante»- pasando frío, hambre y privados de sueño.

«La salida del barco fue muy dura», ha señalado el activista de Extremadura, pues un grupo de activistas comenzó a realizar una «resistencia no violenta para presionar por la liberación de los compañeros que estaban separados del resto!, ha dicho refiriéndose al activista palestino-español Saif Abukeshek y su compañero brasileño Thiago Ávila, que han sido llevados a Israel.

«Hubo bastantes agresiones y heridas, algunas graves», ha manifestado Kurdo, que ha relatado que un total de 30 integrantes de la Global Sumud Flotilla habrían sido hospitalizados y seis ingresados por diversos traumas, dislocaciones y un joven con seis costillas rotas y problemas para respirar.

Miedo por sus compañeros

Ahora los activistas de la flotilla temen por sus compañeros detenidos en Israel, sobre todo por Abukeshek, a quien por ser palestino «podrían aplicarle la pena de muerte» que el Parlamento acaba de aprobar.

La justicia prorrogó ayer dos días la detención de estos integrantes de la flotilla, a los que un fiscal acusa de varios delitos, como «colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contactar con un agente extranjero, pertenecer a una organización terrorista y prestarle servicios, y transferir bienes para una organización terrorista».

Las 33 embarcaciones de la Global Sumud Flotilla que no fueron interceptadas se encuentran en Creta a la espera de que pase una tormenta y de que el Ejecutivo griego les dé permiso para salir. «Seis barcos más pretenden unirse y otros 16 continuar desde Turquía», ha manifestado Malla.

Aunque, según Kurdo, aún no saben qué dirección van a tomar los barcos y si intentarán continuar la misión de romper el bloqueo israelí en la franja.