Sevilla (EFE).- La familia León Trejo, exponente de la acción represora cometida en Sevilla contra defensores de la Segunda República tras el golpe de Estado de 1936 y que conllevó el fusilamiento de los tres hermanos Joaquín, Manuel y José, ha sido homenajeada este viernes en la Delegación del Gobierno en Andalucía.
Este reconocimiento ha estado encabezado por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, quien lo ha calificado como un «acto de justicia y de reparación».
«Es un acto que pone de relieve cómo precisamente estos hermanos fueron asesinados por los valores y por los principios que defendían. Valores y principios que estaban vinculados con la defensa de un régimen legalmente constituido, la Segunda República», ha dicho Martínez.

Sus valores, ha añadido, suponían la defensa de un proceso de modernización en España que permitiera «la erradicación del caciquismo» que sometían a las capas populares y medias «los señoritos andaluces», ha apostillado.
Además de los tres hermanos homenajeados, entre los que encuentran José León Trejo -primer identificado en la fosa de Pico Reja de Sevilla-, un cuarto hermano tuvo que exiliarse y sus viudas y descendientes padecieron una situación de extrema precariedad, desprovistos de cualquier tipo de pensión, amparo institucional o reconocimiento civil durante décadas.
Familia León Trejo en la fosa Pico Reja
La represión franquista afectó directamente a cuatro de los seis hermanos, tres de ellos fueron fusilados entre los años 1936 y 1938, mientras que el cuarto se vio obligado al exilio.
Según ha destacado el Gobierno, el devenir de este núcleo familiar simboliza de forma fidedigna el severo impacto personal, profesional y social derivado de la violencia política de la Guerra de España y la posguerra.

Décadas después, la identificación científica de José León Trejo en la fosa de Pico Reja fundamenta el acto de reconocimiento institucional a una familia cuya memoria compendia la defensa de la legalidad republicana y el rigor de la represión sobre el magisterio y la función pública.
La fosa de Pico Reja, situada en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, constituye una de las mayores fosas comunes de víctimas de la represión franquista en España y uno de los proyectos de exhumación más relevantes desarrollados en el marco de las políticas públicas de memoria democrática.








