Madrid (EFE).- El Gobierno ha decidido prorrogar hasta octubre los controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de Italia, tras la decisión de este país de dilatar la suspensión del acuerdo Schengen con España, según han informado fuentes del Ministerio del Interior.
Después de que el Ejecutivo italiano que preside Giorgia Meloni haya acordado este martes una segunda prórroga, Interior ha adoptado también la decisión de continuar con los controles, en vigor desde el 8 de agosto, hasta el 8 de octubre.
España ha comunicado a la Unión Europea la decisión prorrogar durante quince días los controles fronterizos en aquellos aeropuertos y puertos que mantienen conexiones directas entre el Reino de España y la República Italiana.
Estos controles fueron reintroducidos por España el pasado 8 de agosto y prorrogados por primera vez hasta el próximo 23 de septiembre.
El Gobierno considera que se mantienen las circunstancias que motivaron la adopción de esta medida, por lo que ha decidido prolongarla hasta el próximo 8 de octubre, sin perjuicio de que un cambio de dichas circunstancias pueda aconsejar una modificación del plazo previsto.
La decisión de Italia
Ahora, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, decidió extender los controles otros 15 días después de reunirse con el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad en las Fronteras, según se lee en un comunicado de su Ministerio.
«La medida se consideró necesaria tras las comprobaciones realizadas por el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad de las Fronteras, que se reunió esta mañana. De hecho, siguen existiendo elevados niveles de riesgo para la seguridad interna, además de un posible peligro relacionado con eventuales infiltraciones terroristas», alegó en la nota.
Piantedosi ya ha comunicado esta prórroga a la Comisión Europea y a sus homólogos comunitarios.
Controles por «seguridad nacional» ante la crisis en Ceuta
El Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni impuso este tipo de controles por una cuestión de «seguridad nacional» ante la crisis en Ceuta.
Esa suspensión ha supuesto la reintroducción de controles fronterizos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España, que en cualquier caso son aleatorios.
Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez exigió a Roma, sin éxito, el levantamiento de estas restricciones y respondió con la suspensión de Schengen con Italia hasta el 7 de septiembre, aplicando también controles a los viajeros procedentes de este país.
El pasado 31 de agosto, tras un mes de esta medida, Italia aseguró que había controlado a más de 180.000 viajeros procedentes de España en sus fronteras. Además ha rechazado la entrada a 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y ha detenido a otras seis.










