Vista de la acampada en la Puerta del Sol por la vivienda.
Vista de la acampada en la Puerta del Sol por la vivienda. EFE/Borja Sanchez-Trillo

Los acampados abarrotan Sol ante su tercera noche al grito de «No nos vamos, nos quedamos»

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Madrid (EFE).- Miles de personas abarrotan la puerta del Sol para afrontar la tercera noche de acampada por el derecho a la vivienda, en la que la lluvia caída durante la tarde no ha diluido la protesta.

Pese a que durante la tarde los pronósticos de lluvia en el centro de Madrid se han hecho realidad, la afluencia de manifestantes ha ido creciendo.

Con la tregua que ha concedido la lluvia en torno a las ocho de la tarde, los miles de acampados han podido salir de los improvisados toldos y lonas, mientras otros muchos llegaban a la plaza para comenzar a instalar nuevas tiendas donde pasar esta noche hasta que la plaza ha quedado repleta de tiendas.

Al grito de «No nos vamos, nos quedamos», coreado al unísono por varios cientos de acampados, los manifestantes se preparan para esta tercera noche con la incógnita de si saldrá adelante este martes el decreto de vivienda y si la acampada se levantará o continuará.

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«El pueblo unido jamás será vencido»

«El pueblo unido jamás será vencido», «Dónde está el gobierno progresista», «Maricarmen no estás sola» o «De aquí no nos movemos» son otras de las consignas coreadas al caer la noche en la Puerta del Sol, donde los puestos de avituallamiento se han llenado también de bocadillos, bebidas y medicamentos donados durante todo el día.

Ya caída la noche los miles de asistentes ha hecho sonar sus llaves, en un gesto que se ha convertido en un símbolo de este tipo de concentraciones, mientras la plaza se llenaba del ritmo de los tambores de una batucada.

En declaraciones a EFE Fina Parra, una de las portavoces del sindicato de Inquilinas en Madrid ha dejado claro que el objetivo no es un decreto «ni una ley a medias», sino algo que «realmente detenga el sangrado de desahucios».

Recuerda que el sindicato lleva en Madrid una década trabajando para frenar los desahucios. «Maricarmen lleva también muchos años en la lucha y esto ha sido la gota que ha derramado el vaso porque nos ha tocado el corazón a todos».

El tema de vivienda «nos atraviesa a todas»

«La situación es realmente desbordante por la gente que está viniendo a Sol, el tema de la vivienda afecta a mucha gente de distintas edades y de distintas situaciones, indistintamente en clases sociales, edades. Nos atraviesa a todas».

Medio millar de personas han estado en la acampada a lo largo de la mañana, afirma la portavoz del sindicato de Inquilinas.

A lo largo de la tarde, se ha producido un goteo de relevos y nuevos grupos han instalado sus tiendas preparados para quedarse durante la noche.

«La idea es resistir, el balón está en el tejado del Gobierno, si el PSOE es valiente y sale el decreto veremos cuáles son los siguientes pasos», señala otra persona del sindicato.

Insisten en que si con la lluvia la gente no se ha ido «ya puede venir un huracán, que la gente seguirá aquí, y es que al final tampoco tenemos donde irnos», bromea.

Manifestaciones y acampadas en otos lugares de España

Muchas otras ciudades españolas viven este lunes manifestaciones y acampanadas para reivindicar el derecho a una vivienda digna, exigir la aprobación mañana de un decreto que ponga fin a los desahucios y protestas por el de Maricarmen, la mujer de 87 años que la semana pasada tuvo que dejar su hogar desde hace más de 70 en Madrid.

En Barcelona, varios miles de activistas han cortado la Diagonal, una de las principales avenidas de la ciudad, a la altura del Palacio de Congresos para exigir al Gobierno de Pedro Sánchez que apruebe un decreto que acabe con los desahucios y recupere los contratos indefinidos.

Convocadas por el Sindicat de Llogateres y otras entidades sociales, unas dos mil personas, según la Guardia Urbana, y 20.000 según los organizadores, se han concentrado frente el Palacio de Congresos, que acoge la gala de entrega de la de la IV edición de los Premios Vanguardia, un acto al que asiste el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente catalán, Salvador Illa.

En ciudades como Palma, Málaga, Zamora, Córdoba y León, varios miles de personas han secundado convoctorias similares, en algunos casos bajo la lluvia.

En Santander, el Sindicatos de Estudiantes de Cantabria ha anunciado para esta misma noche una acampada en la céntrica plaza Porticada para «que se apruebe mañana el decreto de Maricarmen».