Barcelona (EFE).- El 10,2 por ciento de los hombres adultos en España reconoce haber mantenido alguna conducta de violencia sexual contra menores de edad a lo largo de su vida, según una investigación de la Universidad de Barcelona (UB).
El Grupo de Investigación en Victimización Infantil y Adolescente (GReVIA) de la Universidad de Barcelona ha presentado este miércoles el primer estudio de ámbito nacional que cuantifica en España tanto la atracción sexual hacia personas de menos de 16 años como las conductas de violencia sexual contra menores, sea o no con contacto físico y tanto en el entorno físico como en el digital.
La investigación, llevada a cabo a partir de encuestas a una muestra de 6.010 hombres adultos residentes en todo el territorio español, se ha desarrollado en el marco del programa internacional Prevention Global, en colaboración con la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos).
Un proyecto internacional con el objetivo de conocer la magnitud real del problema
Es un proyecto internacional con el objetivo de conocer la magnitud real del problema en diversos países con un mismo instrumento de medida e identificar qué estrategias funcionan para evitar que el daño se produzca.
La aplicación en España, a cargo de GReVIA, permite por primera vez situar los datos españoles en este marco comparativo internacional.
Según el estudio, el 10,2 % de los participantes reconoce haber llevado a cabo, al menos una vez en la vida, alguna conducta de violencia sexual que implica a personas de menos de 18 años.
Cuando el análisis se restringe a niños, niñas y adolescentes de menos de 15 años, la prevalencia es del 2,8 %, y del 1,7 % cuando se refiere a niños y niñas de menos de 12 años.
El 3,4 % de la muestra reporta alguna de estas conductas en los últimos doce meses.
El estudio recoge conductas autoinformadas, con y sin contacto físico, en el entorno físico y en el digital, e incluye los casos con adolescentes de 16 y 17 años únicamente cuando existe una diferencia de al menos diez años con la persona que responde, de manera que quedan fuera las relaciones sexuales consentidas entre personas de una edad similar, aunque una sea menor de edad.
A lo largo de la vida, las conductas de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes fuera de Internet son más frecuentes (9,7 %) que las que se producen en el entorno digital (4,2 %), un dato que matiza el relato público que sitúa las pantallas como escenario principal de esta violencia.
Las cifras podrían ser más elevadas
Al tratarse de conductas muy estigmatizadas, los investigadores consideran que es esperable que estén infrareportadas: las estimaciones deben leerse como conservadoras.
El estudio no solo evalúa la conducta sexual sino también la atracción hacia personas menores de 16 años.
En este segundo caso, el 22,2 % de los participantes declara que ha sentido algún grado de atracción sexual hacia personas de menos de 16 años desde que llegaron a la edad adulta.
En la mayoría de los casos, se trata de una atracción poco frecuente y secundaria a la atracción hacia personas adultas: el 12,3 % la sitúa en «casi nunca» y solo el 1,9 % afirma que la experimenta la mayor parte del tiempo o casi siempre.
La atracción exclusiva hacia personas menores de edad, sin atracción hacia personas adultas, es muy minoritaria: el 0,3 % de la muestra.
Asociación entre atracción y violencia sexual
Los datos confirman que ambos fenómenos están asociados: quienes declaran atracción presentan una probabilidad significativamente más alta de reportar conductas de violencia sexual, pero también se señala que esta asociación no es determinante.
Así, el 72,8 % de los hombres que declaran atracción sexual hacia personas de menos de 16 años no reportan ninguna conducta de violencia sexual contra la infancia o la adolescencia.
Los investigadores consideran que este grupo que siente atracción pero no ha cometido conductas de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes representa una oportunidad de intervención temprana antes de que haya una víctima.










