Madrid (EFE).- La Guardia Civil ha desarticulado una banda que se hacía con los datos personales de sus víctimas, a través de pretextos, como ofertas de trabajo, para con ellos abrir cuentas en plataformas de apuestas por internet, quedarse con las ganancias y hacer que fueran los titulares de esos datos los que tuvieran que pagar los impuestos por unos beneficios que no habían obtenido.
En la operación, de la informa la Guardia Civil, han sido detenidas 12 personas, otras once están siendo investigadas y se ha identificado a 39 más que se encuentran fuera de España.
Los investigadores han identificado a 36 víctimas a las que la Agencia Tributaria reclamaba un total de 121.355 euros por supuestos rendimientos de apuestas online que aparecían en sus borradores de la declaración de la renta.
La investigación comenzó en marzo de 2024, a raíz de una denuncia presentada en Tudela de Duero (Valladolid), aunque el alcance del fraude se puso de manifiesto durante la campaña de la renta de 2025, cuando se registraron hasta 36 denuncias similares en la demarcación de la Guardia Civil.
Falsas ofertas de trabajo y alquileres
Para conseguir los datos personales, la organización recurría a técnicas de ‘ingeniería social’ y al uso de inteligencia artificial, con las que elaboraba historias creíbles y adaptadas a las circunstancias de cada víctima para ganarse su confianza.
Los delincuentes utilizaban como señuelo falsas ofertas de trabajo, alquileres de viviendas vacacionales o reservas hoteleras inexistentes para conseguir que los afectados les facilitaran copias de sus documentos de identidad.
Con esa documentación abrían cuentas en plataformas de apuestas por internet sin el conocimiento ni el consentimiento de sus titulares.
Así, la organización se quedaba con las ganancias de las apuestas, que desviaba a cuentas bajo su control, mientras que los beneficios se atribuían fiscalmente a las personas cuya identidad había sido suplantada.
Cuando las víctimas consultaban sus borradores de la renta, descubrían que Hacienda les imputaba ingresos procedentes del juego que nunca habían percibido.
Ramificaciones
La Guardia Civil ha constatado que la organización, con presencia en buena parte de España y ramificaciones internacionales, utilizaba una compleja red de tarjetas de crédito y débito, cuentas bancarias y otros productos financieros para blanquear el dinero obtenido mediante estas operaciones.
A los implicados se les atribuyen 36 delitos de usurpación de estado civil, estafa, blanqueo de capitales, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.
Ante el elevado número de afectados, se ha establecido un Protocolo de Actuación para Contribuyentes Suplantados (PACs), que ofrece información a quienes hayan sufrido este tipo de fraude para gestionar su situación tributaria.







