San Fernando de Henares (Madrid) (EFE).- Cristóbal Martell, abogado de los Pujol, ha admitido la dificultad de probar que la fortuna oculta proviene de una «deixa» (legado) del abuelo procedente de «fondos opacos» de los 70 y 80, dado el «perfil» económico de Florenci Pujol, cambista clandestino de divisas y fundador de la fallida Banca Catalana.
Martell, que defiende a Jordi Pujol Ferrusola, ha iniciado este martes la ronda de informes finales de las defensas ante la sala de la Audiencia Nacional que desde el pasado mes de noviembre juzga a los Pujol por el origen de los fondos ocultos en Andorra, que la Fiscalía atribuye al pago de comisiones ilegales de empresarios a cambio de obra pública.

El abogado, que pide la absolución de Pujol Ferrusola, ha arremetido contra el «clamoroso vacío probatorio» de la acusación de corrupción que plantea el fiscal Fernando Bermejo, basada, en su opinión, en informes policiales sin ningún rigor e incluso informaciones periodísticas no fundamentadas en documentación alguna, impropias de un «Estado democrático».
Martell ha denunciado que la «afirmación grandilocuente» del fiscal sobre el origen corrupto de los fondos de los Pujol carece de concreciones: no hay una «sola mención» a cuáles son los concursos «bastardeados» o las adjudicaciones «mercadeadas» y tampoco en el juicio se han expuesto indicios en ese sentido.
«No hay nada, y cuando digo nada es nada», ha mantenido el abogado.
«Impropio de un Estado democrático»
Según el letrado, la tesis de la Fiscalía sobre el origen corrupto de la fortuna ha «intoxicado los ojos con que se miran la vida económica de Jordi Pujol Ferrusola», hasta el punto de que «se califica de simulación todo lo que haga como una enmienda a la totalidad».
Martell ha reivindicado ante el tribunal la «alternativa razonable» de la defensa de que el dinero de los Pujol en Andorra procede de una «deixa» que Florenci, padre del expresidente catalán, dejó a su nuera y sus siete nietos.
«¿Es tan extravagante que, aterrado por una situación política inestable, quisiera tener un colchón para sus nietos en un contexto de poco entendimiento con la vida política de su hijo, que había sufrido prisión? No es extravagante», ha aseverado.
El letrado ha asumido que se trata de una tesis con «poco músculo», ya que no es «tarea fácil probar unos «fondos opacos de los años 70 y 80», teniendo en cuenta el «perfil» del abuelo Florenci, quien durante los años de autarquía del franquismo se dedicó al contrabando de divisas en Tánger.
«¿Cómo se prueba la existencia de unos fondos opacos? No es sencillo. Aportamos lo que sabemos del ‘avi Florenci», ha reconocido Cristóbal Martell, tras recordar a la sala que el padre del expresident fue fundador y primer accionista de Banca Catalana y «protocondenado» en España, en 1985, por la ley de control de infracción de cambios.
Regresa el caso Banca Catalana
Ya en las cuestiones previas del juicio, la defensa de los Pujol aportó un volumen del libro de 1985 ‘Banca Catalana: Más que un banco, más que una crisis’, en el que los periodistas Francesc Baiges, Enric González y Jaume Reixach investigan la crisis de la entidad financiera que quebró en 1982, lo que motivó una querella de la Fiscalía contra Jordi Pujol, uno de sus directivos, que acabó archivada.
El objetivo de la defensa con ese libro, cuyos autores cuestionan la gestión Jordi Pujol al frente de Banca Catalana y apuntan a que el expresident vendió sus acciones antes de la quiebra que dejó sin ahorros a multitud de inversores, es trazar «el perfil económico y empresarial» de Florenci Pujol, fundador de la entidad.

«Un hombre hecho a sí mismo, de perfil público bolsista pero cuya actividad fue cambista en Tánger durante la autarquía económica», ha resumido Martell.
Consciente de la falta de sustento documental de esa tesis, el abogado ha planteado al tribunal que, aunque no dé por probado ese origen de la fortuna oculta, no por ello tiene que aceptar que los fondos proceden de una «actividad delictiva». En medio, ha recalcado, hay «una encrucijada» que implicaría la absolución de la familia.
«Festín punitivo»
Martell ha dedicado el resto de su informe a criticar el «festín punitivo» en que las acusaciones han convertido el proceso contra los Pujol ante la falta de pruebas de amaños en los concursos públicos bajo sospecha, algunos de ellos de administraciones controladas por el PSC: «La sala no va a encontrar nada de mercadeo o quiebra del derecho público».
Para «colmar» ese pretendido vacío de pruebas, ha añadido, la Fiscalía se ha basado en una «prueba policial de inteligencia» que produce «rubor» por sus afirmaciones «deslavazadas» o referencias no probadas de casos tan remotos como el de Grand Tibidabo.
Martell ha confesado el «estupor» que le producen las cifras «estratosféricas» que el fiscal Fernando Bermejo atribuye a los Pujol, sin informe pericial que las avale: «4.800 millones de pesetas, 9 millones de euros, 8 de dólares americanos, 2 en marcos. ¿De dónde salen estas sumas? Mover un euro veinte veces no es tener veinte euros».
Persecución al «padre espiritual» de Cataluña
Por su parte, Francesc Sànchez, abogado del ex secretario general de CDC Oriol Pujol, ha denunciado que el caso obedece a una «persecución» contra el expresidente catalán por ser «quien es», «padre espiritual de Cataluña», con una forma determinada de «entender el país».
En su informe final ante el tribunal que juzga a los Pujol por la fortuna oculta en Andorra, Sànchez ha trabado el informe más político de las defensas, como abogado del único hijo del expresidente catalán que hizo carrera en CDC hasta que dimitió por el caso ITV, que lo acabó llevando a prisión por corrupción.
El letrado, exresponsable jurídico de CDC que está a la espera de juicio por el caso 3 % de presunta financiación ilegal del partido, ha recogido el guante del fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo, que ayer negó que el caso Pujol fuera un «ataque» a Cataluña y contrapuso el «saqueo» perpetrado por la familia con el discurso nacionalista de «Espanya ens roba» (España nos roba).
«Ataque a una forma de entender Cataluña»
El abogado ha aclarado que no pretende denunciar una «persecución política» tras el caso, pero sí «por ser vos quien sois, porque Pujol era presidente de la Generalitat y padre espiritual de Cataluña, con una forma de entender el país que podían entender tanto catalanes de origen como los que acababan de llegar -ha dicho-«. EFE










