Bruselas (EuroEFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dio la razón este martes a la empresa sueca Ikea frente al partido de extrema derecha belga Vlaams Belang, que diseñó un proyecto para reformar la política de asilo e inmigración en Bélgica al que bautizó como «Plan Ikea» e ilustró con dibujos similares a los de las instrucciones de montaje de muebles de esa cadena.
Para la corte con sede en Luxemburgo, en este caso concreto el uso de las marcas Ikea puede causar un perjuicio importante al renombre y a los intereses de la empresa titular.
La sentencia se refiere al caso planteado cuando el partido ultraderechista Vlaams Belang presentó un plan titulado «Plan Ikea: la inmigración puede ser realmente diferente» relativo a la reforma de la política de asilo e inmigración en Bélgica.
Sus propuestas iban acompañadas de ilustraciones con signos que se correspondían con las marcas Ikea y personajes parecidos a los que figuran en las instrucciones de montaje de los productos de esa empresa.
#ECJ: The proprietor of a reputed trade mark may oppose its use by a political party if the latter fails to show that its freedom of expression takes precedence over the proprietor’s rights #IKEA 👉 https://t.co/u1Zj12Eif3
— EU Court of Justice (@EUCourtPress) September 8, 2026
Violación de los derechos de marca
La rueda de prensa donde se llevó a cabo la presentación del plan se difundió en las redes sociales y la empresa presentó ante los tribunales belgas una demanda por violación de los derechos de marca contra la asociación Vrijheidsfonds, que había llevado a cabo la campaña del Vlaams Belang.
Esa asociación reconoció haber utilizado las marcas sin el consentimiento de su titular, pero sostuvo que ese uso pretendía reforzar su mensaje, argumentando que supone una «justa causa» que protege la libertad de expresión, incluida la libertad de expresar opiniones políticas y la parodia política.
El juez que conoce el caso se dirigió al tribunal de la UE para que determinara qué prevalece cuando hay un conflicto entre derechos fundamentales de igual rango, es decir, el derecho de propiedad y el derecho a la libertad de expresión y hasta qué punto el uso en este caso concreto de las marcas se fundamenta en una «justa causa» .
Los jueces europeos consideraron que el uso de las marcas Ikea puede causar un perjuicio importante al renombre de estas y a los intereses de su titular por lo que, en esas circunstancias, no parece que su utilización con el único objetivo de aprovecharse del renombre para reforzar un mensaje político y aumentar su difusión prevalezca sobre los derechos e intereses del titular de dichas marcas.
No obstante, precisaron, corresponderá al juez nacional comprobar esos elementos para dictar la sentencia final.










