Imagen de la La séptima campaña de excavaciones en el yacimiento del Turuñuelo, en mayo de 2025 EFE/Samuel Sánchez

El Turuñuelo sacrificó caballos en plena edad productiva tras años de trabajo intenso

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Don Benito (Badajoz) (EFE).- Muchos de los caballos sacrificados hace unos 2.500 años en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), murieron en plena edad productiva después de acumular lesiones compatibles con años de trabajo intenso, según una investigación dirigida por la Universidad de Extremadura (UEx).

El estudio, publicado en la revista científica ‘Animals’, ha examinado los esqueletos de 31 équidos recuperados en el gran sacrificio ritual del siglo V a.C. documentado en este enclave, ha informado este miércoles la institución académica en un comunicado.

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Los investigadores han identificado alteraciones dentales compatibles con el uso de embocaduras y arneses, lesiones vertebrales asociadas a esfuerzos repetidos y cambios óseos en las extremidades relacionados con trabajos exigentes.

Esto apunta a que muchos de los caballos se usaron intensivamente, posiblemente para el transporte, la tracción de carros o actividades ecuestres de elevada exigencia física.

La importancia del ritual

Uno de los hallazgos más importante es que muchos fueron sacrificados entre los cinco y siete años, cuando todavía tenían mucho valor para el trabajo o la monta, una circunstancia que refuerza la excepcionalidad del ritual y la importancia económica y simbólica de estos animales para la comunidad tartésica.

Los autores plantean que algunos se seleccionaran para el sacrificio después de años de servicio, aunque esta interpretación constituye una hipótesis derivada de las lesiones observadas.

Todos los ejemplares estudiados presentaban, además, defectos en el esmalte dental conocidos como hipoplasias, que suelen asociarse a episodios de estrés fisiológico durante el crecimiento, como carencias nutricionales o enfermedades.

Tomografía computarizada

Para reconstruir esta historia previa al sacrificio, el equipo ha combinado el examen tradicional de los huesos con tomografía computarizada, una técnica que permite detectar alteraciones internas sin dañar los restos arqueológicos.

La investigadora de la UEx y directora del estudio, María Martín Cuervo, ha explicado que las patologías ofrecen una nueva perspectiva sobre la relación entre las personas y los animales durante su vida y permiten conocer las exigencias físicas a las que estuvieron sometidos.

«Sabemos que se seleccionaron principalmente équidos adultos y que su deposición formó parte de una compleja ceremonia de sacrificio asociada al abandono y clausura del edificio», ha señalado.

En la investigación han participado especialistas de las universidades de Barcelona, Córdoba, Málaga y Lleida, del Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC-Junta de Extremadura) y de otras instituciones.

El trabajo sitúa el conjunto de Casas del Turuñuelo entre los registros más antiguos y mejor conservados de Europa para estudiar la salud y el manejo de caballos en época protohistórica.