Brasilia (EFE).- Miles de indígenas marcharon este jueves por Brasilia hacia la sede del Gobierno, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva recibió a una delegación que le reclamó una mayor celeridad en la regularización de las tierras que ocupan desde hace siglos.
Esas y otras reivindicaciones fueron volcadas en un documento entregado por unos cuarenta líderes de los pueblos originarios, que fueron recibidos por Lula y la ministra de los Pueblos Indígenas, Sônia Guajajara, junto a otros miembros del gabinete en el Palacio presidencial de Planalto.
«Tengo el deber moral y el compromiso de por vida de hacer todo lo posible, e incluso lo imposible, para minimizar el sufrimiento de los pueblos indígenas y garantizar sus derechos», afirmó Lula en sus redes sociales tras el encuentro.
Indígenas participan en la Marcha del Acampamento Terra Livre (Campamento Tierra Libre) este jueves en Brasilia (Brasil). EFE/Andre Borges