El molusco 'Papapoya' ha ganado este domingo la 40 prueba de arrastre de caracoles celebrada en Tricio (La Rioja). EFE/Raquel Manzanares

‘Papapoya’ gana la 40 carrera de caracoles de Tricio (La Rioja) tras recorrer 82 milímetros

Logroño (EFE).- El molusco ‘Papapoya’ ha ganado este domingo la 40 prueba de arrastre de caracoles celebrada en Tricio (La Rioja), tras recorrer en seis minutos una distancia de 82 milímetros, mientras arrastraba una lata de espárragos de 230 gramos con sus apenas 6 gramos de peso.

Esta curiosa competición, que se celebra en el frontón municipal dentro del programa las fiestas en honor a San Bartolomé, ha contado con la participación de un total de 76 gasterópodos, ha precisado a EFE el organizador de la prueba, Pedro Julián Alegría.

Banner WhatsApp
El organizador de la carrera, Pedro Julián Alegría, durante una edición anterior. EFE/Fernando Díaz

Hace años, cuando participaban hasta 150 niños en la prueba, eran los propios participantes quienes se encargaban de buscar caracoles por las huertas, pero en esta edición ha sido Alegría quien ha tenido que ‘prestarles’ a los moluscos, después de hacer acopio de varias decenas durante toda la semana.

De hecho, el caracol ganador ha completado dos carreras en la prueba de este domingo, por lo que sus dos ‘pilotos’, dos chavales de Tricio, van a compartir los 40 euros del primer premio.

Un momento de la carrera celebrada este domingo en el frontón de Tricio. EFE/Raquel Manzanares

El segundo premio, dotado con 30 euros, ha sido para ‘Estrella de purpurina’, que ha recorrido una distancia de 76 milímetros; y ‘Rocky’ ha logrado 20 euros tras completar 45 milímetros.

Con estos tiempos no se ha superado el «récord» histórico de esta prueba, conseguido en el año 2001 por una niña de Sevilla cuyo caracol logró una «plusmarca mundial» de 265 milímetros.

Faltan caracoles autóctonos

El organizador de esta carrera ha indicado que «casi han desaparecido los caracoles autóctonos, no se sabe si por el clima o por el empleo de plaguicidas en los cultivos», por lo que ha habido muchas caracolas navarras, que después «no se mueven» en la carrera.

Una vez en la parrilla de salida, Alegría pega al caparazón con un poco de pegamento instantáneo un hilo de bramante que, a su vez, va unido a una lata de conservas.

La localidad riojana de Tricio ha repartido este sábado 700 raciones de caracoles. EFE/Fernando Díaz

Mientras se ha desarrollado la carrera, se han cocinado 140 kilos de caracoles procedentes de un criadero, con los que se prevé repartir unas 700 raciones, guisadas con tomate, chorizo y tocino, que se toman acompañadas de pan y un vaso de vino de Rioja.

Tal es la afición a estos moluscos de los habitantes de este pueblo riojano, de unos 375 habitantes, que se les conoce con el gentilicio de ‘caracoleros’.