Logroño (EFE).- El retablo romanista, el relieve y el relicario de la capilla de ‘La adoración de los Reyes Magos’ de la concatedral de Santa María de La Redonda de Logroño “se revaloriza y recupera su estado original” tras pasar por un proceso de restauración, ha afirmado el párroco de este templo, Víctor Jiménez.
Jiménez, la directora de Proyectos de Patrimonio Cultural de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Ana Zabía; y de la directora del Taller Diocesano de Restauración y Conservación de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, María Jesús Paracuellos, han presentado la restauración del retablo.
El párroco, en una rueda informativa, ha explicado que la restauración integral del conjunto artístico de esta capilla ha permitido recuperar la policromía original y consolidar elementos perdidos, como un ángel trompetero, “devolviendo el estado original al conjunto”.
Ha indicado que esta intervención, realizada entre septiembre de 2025 y el pasado mes mayo, ha permitido “desvelar en todo su esplendor este retablo, la obra más valiosa de arte flamenco del patrimonio riojano”.
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Este singular conjunto, ha continuado, constituye “uno de los ejemplos más representativos de los retablos elaborados en Amberes durante el siglo XVI”.
Construido en 1556 por encargo de Juan Fernández de Ventosa, quien ejerció como teniente de mayordomo de la Corte para los reyes Carlos I y Felipe II, y de su esposa María Bazán, la obra fue enviada posteriormente a Logroño, donde se ha conservado hasta la actualidad sin apenas modificaciones estructurales, ha apuntado.
Por su parte, Zabía ha destacado que la restauración de este conjunto ha permitido «devolver todo su esplendor a esta pieza, que combina la monumentalidad y la simetría propias del romanismo con la minuciosidad y el dinamismo característicos del relieve flamenco”.

Un ángel trompetero
La restauración de esta obra, que refleja la transición hacia el manierismo y el modo en el que las corrientes europeas se integraron en el arte riojano del periodo, representa un hito en el compromiso de UNIR por «potenciar la rica historia de esta tierra y devolver a la sociedad un patrimonio mejorado y accesible para todos”, ha incidido.
Paracuellos ha detallado que, durante el desmontaje de la parte inferior trasera de la estructura, los restauradores localizaron un hallazgo histórico-artístico imprevisto: «la talla exenta y fragmentada de un ángel con una trompeta, que se había caído tras el mueble en una fecha indeterminada”.
La pieza presentaba una acumulación de suciedad y tenía la cabeza separada del cuerpo, ha recordado Paracuellos, quien ha añadido que en la misma zona se rescataron fragmentos de una segunda escultura de idénticas características.










