Fotografía cedida por Raúl Torres que muestra a la jaguar Yaguara, en Santa Cruz (Bolivia). EFE/ Raúl Torres

Por primera vez en Bolivia se liberará en su hábitat a un jaguar rescatado de los incendios en la Amazonía

La Paz (EFE).- Por primera vez en Bolivia, un jaguar rescatado en 2024 de los incendios forestales en la Amazonía será liberado y devuelto a su hábitat después de dos años de rehabilitación, lo que marca «un hito» para la historia del país andino y su fauna, dijo este lunes a EFE la activista Tania Baltazar.

A la jaguar Yaguara la rescataron después de que esta y su hermano huyeran en mayo de 2024 de los incendios forestales que devoraban los bosques en la región oriental de Santa Cruz.

La Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY) la rescató de una hacienda donde la tenían retenida amarrada y en una jaula, mientras que su hermano huyó.

«El jaguar es una paraguas en el ecosistema y la liberación de Yaguara abre un hito en la historia de Bolivia», indicó Baltazar, responsable de su rehabilitación y del proceso para que Yaguara regrese a su hábitat.

La jaguar estaba «completamente deshidratada» y siempre «a la defensiva», por lo que se tuvo que trabajar primero en su salud.

Por primera vez en Bolivia se liberará en su hábitat a un jaguar rescatado de los incendios en la Amazonía
Fotografía cedida por Raúl Torres que muestra a la jaguar Yaguara, en Santa Cruz (Bolivia). EFE/ Raúl Torres

Un equipo de veterinarios estableció que se trataba de un felino «totalmente salvaje», sin contacto con el ser humano ni víctima de tráfico de animales, lo que significa que Yaguara tiene la oportunidad de regresar a su territorio, por lo que CIWY sumó a su equipo a otros expertos de otros países de Suramérica y comenzaron el proceso de rehabilitación, contó Baltazar.

El progreso de la jaguar Yaguara

En un principio acondicionaron un recinto pequeño de unos 2.000 metros cuadrados dentro del parque Ambue Ari para su desplazamiento y convivencia, pero después con «un buen asesoramiento y otros expertos» la pusieron en un recinto de 10.000 metros cuadrados, con mucha flora y fauna, y además con una laguna, en el cual se invirtió unos 70.000 dólares.

La activista señaló que en estos dos años Yaguara «creció bastante» y se pudo observar a través de cámaras ‘trampa’ que «ya entró a la laguna, nadó, agarró un tronco para sujetarse y ya cazó».

«Ha sido sedada dos veces y se estableció que está completamente sana, sin ninguna enfermedad», añadió Baltazar.

La activista destacó que si bien la rehabilitación de Yaguara «ha sido un reto» que deja aprendizajes para el cuidado de otros felinos, la liberación también «tiene que ser responsable».

«Será en los próximos meses, se tiene que hacer un monitoreo posliberación, se requiere un collar (de monitoreo) que se lo está haciendo para poder sacar datos después de liberarla», indicó Baltazar.

El jaguar es una especie que corre peligro en Bolivia por la destrucción de su hábitat debido a la expansión agrícola y ganadera, además del tráfico ilegal.

En abril del año pasado, por primera vez en Bolivia el Tribunal Agroambiental determinó que las instancias correspondientes tomen medidas de protección al jaguar y a su hábitat, después de décadas de caza ilegal, tráfico internacional y otras amenazas que representaron la muerte de al menos 95 ejemplares en los últimos años.

Es la primera vez que un tribunal boliviano acepta una denuncia colectiva presentada por activistas, ONG, periodistas, políticos, ambientalistas y ciudadanos con el fin de proteger el jaguar.

El jaguar es el mayor felino de América y un regulador clave de los ecosistemas. Su desaparición afectaría el equilibrio de la biodiversidad en nuestros bosques, del agua y toda la salud del continente, según datos del colectivo ‘Llanto del jaguar’.