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Imagen de archivo de una playa de Pontevedra. EFE/Salvador Sas

Ecologistas en Acción otorga 48 banderas negras a playas con problemas ambientales

Madrid (EFE).- La organización Ecologistas en Acción (EA) ha otorgado este año 48 banderas negras a diferentes playas del litoral español por problemas que «en algunos casos son recurrentes», y para los que en esta edición se han presentado una veintena de soluciones para la restauración de los espacios degradados.

El informe sobre las Banderas Negras 2026 ha sido presentado este martes y es un documento elaborado conjuntamente con voluntarios de EA y otras organizaciones locales, en el que se visibilizan «los casos más significativos» de contaminación y mala gestión ambiental en las playas españolas.

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Vertidos, plásticos, basura…

Este año se han otorgado 8 banderas negras por problemas de urbanización de la costa e invasión del dominio público marítimo-terrestre; 14 por vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración; 9 por afecciones a la biodiversidad; y 2 por acumulación de basuras, plásticos y microplásticos en la costa.

Asimismo, 3 por obras portuarias o de defensa costera innecesarias o mal gestionadas; 7 por contaminación química; 1 por daños al patrimonio histórico y cultural en la demarcación del dominios público marítimo terrestre (DMPT); y 4 por degradación ambiental derivada de la turistificación y masificación.

El documento -que se elabora desde 2005-, otorga un total de 48 banderas negras, dos por provincia y/o ciudad autónoma- e incluye un mapa interactivo, tablas y resúmenes de las diferentes playas en los más de 8.000 kilómetros del litoral español.

Cecilia del Castillo Moro, portavoz de EA, ha explicado que algunos de los casos incluidos «son recurrentes, se repiten año tras año, porque no se solucionan los problemas».

Ha apuntado que solo se recogen «los casos más ilustrativos, pero podrían nombrarse muchos más», porque «de forma sistémica se ha utilizado la costa como producto, más que con respeto a los servicios ecosistémicos para la población que habita en el territorio».

La calidad del agua

Ha explicado que existe problemas por «deficiencia de los sistemas de depuración de aguas residuales en lugares donde se duplica, triplica o cuadruplica la población en verano. Aguas residuales que acaban en el mar sin depurar».

Según Del Castillo Moro, son casos que van desde las playas de Cádiz, pasando por Algeciras, Málaga, Granada, Valencia -donde se han detectado aguas fecales en playas-, Islas Baleares -con vertidos a espacios protegidos de la Red Natura 2000 y hoteles que no están conectados a la red de saneamiento-, Barcelona, Canarias o Asturias.

En este sentido, Lucas Barrero, portavoz de EA, ha recordado que «España sigue pagando multas millonarias impuestas por la Comisión Europea -que las pagamos todos-» por los deficitarios sistemas de depuración de las aguas residuales en muchas playas y localidades del territorio nacional.

En relación a las afecciones a la biodiversidad en espacios protegidos, Del Castillo Moro ha señalado los casos de la playa de las Catedrales -que recibe 5.000 visitantes diarios-, o la playa de Isla Pancha, en Lugo, donde un faro se ha convertido en un exclusivo destino turístico.

Entre otros problemas, ha explicado que se sigue produciendo la urbanización de la costa y la invasión del límite marítimo terrestre en lugares como Cabo de Plata, Estrecho de Barbate o Los Lances (Cádiz), en Pontevedra, Vizcaya, Marbella donde continúa la urbanización del «cordón dunar, un sistema que permite la recuperación de las playas».

Sobre la contaminación química ha apuntado como «caso recurrente el de los fosfoyesos de Fertiberia en Huelva», el Mar Menor «donde ha habido avances, pero siguen los problemas de eutrofización de las aguas, o, según indican, la contaminación radiactiva por plutonio y americio en la playa de Palomares, en Almería.

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Imagen de archivo de la playa de las Catedrales, en Lugo. EFE/Eliseo Trigo

En relación a la degradación ambiental por turismo de masas, ha mencionado los casos de Baleares y Canarias, donde en Las Palmas (70.000 habitantes) se ha pasado de recibir «150.000 cruceristas en 2021 a 700.000 en 2026», lo que supone «más contaminación acústica, del aire o vertidos» o en Adeje, «un espacio para la cría de diferentes especies y bosque marino».

La portavoz ha enumerado además problemas como la regresión de playas por obras como la ampliación del puerto de Valencia, que «está afectando a la biodiversidad de La Albufera».

Lucas Barrero ha apuntado asimismo que el litoral «está destrozado por décadas de intereses económicos en beneficio de unos pocos» y ha asegurado que «están cambiando cosas, pero se puede ir más allá».