París/Lisboa (EFE).- El incendio forestal declarado en un macizo a una treintena de kilómetros al oeste de la ciudad de Perpiñán (Francia), sigue avanzando, tras quemar 4.600 hectáreas
Mientras en Portugal, la Guardia Nacional Republicana (GNR) ha anunciado el refuerzo de sus dispositivos de vigilancia, patrullaje y fiscalización ante el agravamiento del riesgo de incendios forestales por las altas temperaturas previstas para los próximos días, después de que el fuego en Vouzela, el mayor este año, quedara controlado aunque con riesgo de reactivaciones.

Más de 10.000 personas evacuadas y 5 heridas en Perpiñán
Los Pirineos Orientales es uno de los siete departamentos de la fachada mediterránea francesa que este lunes vuelve a estar en el máximo nivel de riesgo de incendios forestales.
El más virulento es el declarado cerca de Perpiñán (Francia), que ante su progresión obligó el domingo a la evacuación de más de 10.000 personas en 26 localidades.
«Nuestra prioridad del día es evidentemente reanudar esta lucha encarnizada para contener la propagación en su cabeza y en los flancos», señaló Pierre Regnault de la Mothe, el prefecto (delegado del Gobierno) del departamento de los Pirineos Orientales, fronterizo con España, en una conferencia de prensa.
Según el responsable, hasta primera hora del lunes habían ardido 4.600 hectáreas, más del doble de la cifra comunicada al caer la noche el domingo.
Además, cinco personas han resultado heridas, entre ellas dos bomberos y 50 edificios se han visto afectados por el incendio «en grados diversos».

En la extinción trabajaban esta mañana 700 bomberos con 200 vehículos, a los que han sumado medios aéreos.
Por su parte, la portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, ha calificado la situación en los Pirineos Orientales de «muy preocupante» y no descartó que sean necesarias más evacuaciones «
Estado de alerta en Portugal
En Portugal, un episodio de temperaturas extremas mantiene amplias zonas del país en riesgo muy elevado o máximo de incendio forestal, según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
La Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal informó este lunes en un comunicado de que mantiene a todo su dispositivo «en total disponibilidad» para reforzar la prevención, la vigilancia y la detección precoz de incendios rurales, así como la protección de la población y del patrimonio forestal.

Las autoridades portuguesas permanecen especialmente atentas tras el incendio declarado el pasado jueves en el municipio de Vouzela, en el distrito de Viseu (centro norte del país), que se convirtió en el mayor fuego registrado en el país en lo que va de 2026.
El fuego, que se propagó también a los municipios de Oliveira de Frades, Tondela y Águeda, quedó dominado este domingo tras arrasar entre 12.000 y 14.000 hectáreas, aunque alrededor de 1.200 efectivos continúan desplegados para evitar reactivaciones favorecidas por las altas temperaturas y el viento.
Las estimaciones del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) sitúan la superficie afectada por encima de las 12.000 hectáreas, mientras diversos balances elevan esa cifra hasta cerca de 14.000 hectáreas, lo que convierte al siniestro en el más extenso del año en Portugal.










